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miércoles, 19 de julio de 2017

Setenil de las Bodegas

Son muchos los pueblos que se engloban dentro los denominados Pueblos Blancos y si Zahara de la Sierra es mi favorito, el segundo en el ranking sería Setenil de las Bodegas. Lo cierto es que como están muy próximos entre sí podemos visitar Setenil por la mañana, almorzar allí y luego dirigirnos a Zahara para visitarla por la tarde-noche y merendar allí unos buenos pastelitos.


Llegada a Setenil de la Sierra

Setenil es un pueblo pequeñito y no hay pérdida posible, por eso, lo mejor es olvidarse de posibles mapas y decidirse a recorrer el pueblo de arriba a abajo.
Podemos empezar por bordear el pueblo desde la parte más alta y gozar de las vistas de este precioso Pueblo Blanco. Desde lo alto veremos una mancha blanca compuesta por cientos de casitas encaladas así como el discurrir del río Guadalporcún. Podemos visitar el castillo de origen medieval con su Torre del Homenaje y el aljibe y deleitarnos de las vistas desde los diferentes miradores que encontraremos por el camino.

Cuando hayamos bordeado todo Setenil desde arriba, es hora de adentrarse en el pueblo.
Nos llamarán la atención las casas construidas bajo la piedra o incluso dentro de la propia piedra, un estilo denominado "abrigo bajo rocas". Sus casas bajo la piedra, sus calles empinadas, su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, nos harán disfrutar de un precioso y tranquilo paseo solo interrumpido por la entrada a alguna tienda para curiosear sus productos.
¿Lo bueno de Setenil? Que no es un destino masificado y se respira la tranquilidad por todos sus rincones.

De compras gastronómicas

En nuestro paseo habremos pasado por diferentes tiendas con productos típicos de la Sierra de Cádiz: miel, aceite, quesos, matanza, dulces... Yo recomiendo entrar en alguna de ellas y echar un ojo a sus productos y, por qué no, probarlos y llevárselos para degustarlos en casita. Recomiendo los medallones de queso de cabra en aceite y las empanadillas de cidra, ¡para chuparse los dedos!

Es hora de almorzar

masita de chorizo
Cuando nos demos cuenta se nos habrá echado encima la hora de comer. Por todo Setenil encontraremos diferentes bares donde parar a tomarnos unas tapas o unos buenos platos de chacina. ¿Y qué pedimos?, ¿qué es típico en Setenil de las Bodegas? Pues os dejo una buena lista para que cada uno elija a su gusto:

1. El "plato estrella", según me dijo el camarero del bar donde comí, son las MASITAS, una especie de hamburguesa muy finita hecha con una masa de chorizo o salchichón fresco a la plancha y rematado con un pan riquísimo recién horneado.

embutidos
2. En segundo lugar, las MIGAS SETENILEÑAS serán un buen acompañamiento en nuestro almuerzo.

3. Cualquier tapita de EMBUTIDO será una opción estupenda para ir abriendo boca mientras degustamos un buen jamón, carne mechá o queso de oveja o cabra.

4. Otra opción buena, aunque yo no la probé, es la SOPA CORTIJERA. Una vez más, un plato que incluye embutido.

5. Y como postre, si nos queda hueco, cualquier dulce casero está riquísimo. Yo probé las PERRUNILLAS y estaban de rechupete.

Tras un tranquilo paseo, respirar aire fresco y una vez hayamos reposado un poquito la comida, sería una buena opción dirigirnos a otro de los Pueblos Blancos que se encuentra muy cerquita de Setenil de las Bodegas: la exquisita Zahara de la Sierra. Os aseguro que será un día inolvidable y estaréis encantados de continuar con la Ruta de los Pueblos Blancos, descubriendo otros tantos rincones preciosos.


¡Nos leemos en la próxima!

viernes, 5 de mayo de 2017

Ruta del Antiguo Imperio Romano

A los amantes de la cultura clásica les recomiendo sumergirse en los principales vestigios de la civilización romana a la vez que disfrutan de un telón de fondo sin igual: los verdes paisajes del noroeste peninsular en contraposición con los del sur. La huella del Antiguo Imperio Romano en nuestro país es visible en conjuntos arqueológicos como el de Itálica o Mérida, en obras civiles o en destinos turísticos que han cobrado fama a raíz de numerosas leyendas. Una buena estación para realizar esta ruta es primavera u otoño, antes de que haga demasiado calor o sea época de lluvias. ¿Comenzamos esta visita desde el norte para recorrer España hasta llegar al sur?

1. Torre de Hércules (A Coruña)

En A Coruña merece la pena visitar la Torre de Hércules ya que actualmente es el faro romano más antiguo que aún se sigue utilizando como tal. Se sitúa a 60 metros sobre el nivel del mar y tiene una altura de otros casi 60 metros. Sobra decir que además de la visita al propio faro, las vistas son espectaculares.
El faro ha dado lugar a varias leyendas, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días. Una de estas leyendas cuenta que el nombre de la torre, "de Hércules", se debe a que fue este quien libró a la ciudad del yugo de un temible gigante. Por otro lado, la Torre de Hércules está hermanada con la Estatua de la Libertad por encontrarse las dos custodiando ambos lados del océano Atlántico... curioso, ¿no?


2. Cabo Finisterre (A Coruña)

Ya que estamos en A Coruña tenemos que dejarnos caer por el cabo Finisterre para disfrutar de unas vistas espectaculares que combinan paisajes agrestes con unas playas de aguas tranquilas y otras de fuerte oleaje.

Para los romanos este cabo suponía el fin de las tierras conocidas (de ahí su nombre en latín "fin de tierra") y como curiosos hemos sido todos siempre, numerosos viajeros llegaban desde tierras lejanas para ver esta "frontera" natural con el Fin del Mundo. No solo llegaban viajeros por tierra, sino que algunos lo hacían en barco y, teniendo en cuenta la ausencia de un faro por aquel entonces y el peligro del Atlántico, muchos de estos aventureros morían en el intento, incrementando esta idea del Fin del Mundo.


 

3. Las Médulas (León)

Esta explotación minera, declarada Patrimonio de la Humanidad, supuso la innovación de la época romana ya que para alcanzar los diferentes niveles que albergaban el oro, los romanos recurrieron a forzar el derrumbamiento de estos montes. Resulta interesante visitar estas minas ya que, a la vez, podemos disfrutar de un espléndido entorno natural.


 


4. Acueducto de Segovia (Segovia)

En el año 50 d.C. los romanos construyeron en la ciudad de Segovia un acueducto que les permitiese abastecer a la ciudad con el agua del río. De esta forma, este acueducto de unos 15.000 metros de recorrido mejoró la vida de los romanos y ha llegado hasta nuestros días en perfectas condiciones, estando incluso declarado Patrimonio de la Humanidad.

Si estamos por Segovia a la hora del almuerzo es casi obligatorio reponer fuerzas con un buen cochinillo o unas chuletitas de cordero.



5. Mérida (Badajoz)

templo de Diana
En el año 25 a.C., el emperador Octavio Augusto fundaba esta ciudad con el nombre de Emerita Augusta, declarada hoy Patrimonio de la Humanidad. La ciudad desempeñó desde el principio un papel muy importante en la época ya que era el centro económico, jurídico y militar del Imperio Romano en la Península.

Toda la ciudad ofrece la posibilidad de sumergirse en la cultura romana y de trasladarse al día a día de la época gracias a los numerosos monumentos y obras públicas que aún se conservan en buen estado: el cardo maximus, el puente, el Arco de Trajano, el templo de Diana, el teatro, el anfiteatro, las termas o el acueducto de los Milagros. Sorprende mucho la mezcla de obras tan antiguas situadas justo al lado de edificios modernos y es que la Mérida de hoy en día se ha asentado alrededor de estas obras clásicas.
Solo me queda destacar que Mérida acoge durante los meses de julio y agosto el Festival Internacional de Teatro Clásico con obras como Calígula o La bella Helena entre otras. Hay que estar atentos al calendario en su página web.

6. Conjunto arqueológico de Itálica (Sevilla)

anfiteatro de Itálica
Para terminar la ruta, no hay nada mejor que visitar la ciudad romana de Itálica, declarada Bien de Interés Cultural. Aunque inicialmente esta ciudad fue fundada como hospital de campaña en el año 206 a.C., Itálica fue creciendo poco a poco hasta llegar a adoptar un importante papel estratégico durante la segunda Guerra Púnica.
Cuna de grandes emperadores como Trajano o Adriano, aún hoy conserva restos de la ciudad romana que antaño fue. Entre estos restos destaca el anfiteatro donde pasaban su tiempo libre los romanos y el Emperador y donde se jugaban la vida los gladiadores. Este anfiteatro es uno de los más grandes del mundo, teniendo incluso un aforo superior al número de habitantes de la ciudad. Se construyó en una llanura por donde anteriormente discurría un arroyo y, debido a que la arena donde se celebraban los juegos estaba siempre húmeda, los romanos tuvieron que diseñar un sistema de canalización subterráneo para mantenerla siempre seca.
En el teatro de Itálica tienen lugar obras teatrales muy diferentes, entre las que yo destaco Lisístrata: una comedia muy bien adaptada. El calendario oficial se extiende entre los meses de julio y agosto (nocturnas) pero a veces hay representaciones también en mayo (diurnas). ¡Solo hay que echarle un vistazo a la programación y elegir la obra que más nos guste!
"Ave Caesar, morituri te salutant"


Y hasta aquí nuestro viaje en el tiempo a una época de gladiadores, acueductos y leyendas sobre el fin del mundo. Ahora toca reponer fuerzas para nuestro próximo viaje. ¡Nos leemos en la próxima!

Entrada relacionada:
Sevilla de la A a la Z

lunes, 3 de abril de 2017

Copenhague

Paisajes de película, gente encantadora, excelente comida, buen ambiente... todo esto es lo que nos espera en la capital de Dinamarca: Copenhague. Una ciudad maravillosa se mire por donde se mire.


sirena del puerto de Copenhague
Copenhague no alberga majestuosos monumentos cargados de historia pero sus coloridos edificios, calles peatonales, parques, canales o su puerto le dan un aire encantador que la diferencia de otras ciudades y hace que nos llevemos un buen sabor de boca de la capital. Asimismo, Copenhague es de las ciudades europeas que presenta una mayor oferta turística para todos los gustos, casi cualquier actividad que te pueda interesar la puedes encontrar en la capital danesa. Además, Copenhague es una ciudad particular, con una forma de vida que a muchos nos puede sorprender. Yo pasé una semanita en esta ciudad nórdica y la visité de la mano de una amiga danesa que me hizo pasar 7 días viviendo como una auténtica danesa (menos por el físico y el idioma claro). Quizás esta sea la clave para visitar Copenhague: sintiendo la ciudad no como un turista, sino como otro danés más. Para ello os dejo una "guía" sobre lo que os depara en este inusual destino.

TURISMO POR COPENHAGUE
Una de las características culturales de los daneses es su preocupación por el medio ambiente.
A mí me chocó bastante la poca cantidad de coches particulares que circulan por una capital tan grande como esta. Me explicaron que casi todos los residentes tienen al menos un coche pero que, para moverse por la ciudad, prefieren la bici ya que no contamina y es mucho más saludable. En el caso de que sea necesario recorrer grandes distancias dentro de la ciudad lo más conveniente es usar el transporte público y en un último caso el coche. Según me contaron, el coche se reserva más para salir de la ciudad, aunque también hay excepciones... Al parecer en Copenhague hay más bicicletas que coches.
Para meternos en la piel de un danés y disfrutar al 100% de nuestra estancia en Copenhague, yo optaría por alquilar una bici para visitar la ciudad, además es muy seguro circular en bici ya que el carril bici recorre toda la ciudad y hay aparcamientos para bicis en muchos puntos de la ciudad. Yo lo hice así y me llevé otra sorpresa cuando quise entrar en un museo y no había estacionamiento para bicicletas. Le pregunté a mi amiga danesa qué podía hacer con la bici y con toda naturalidad me soltó "Déjala ahí mismo." Con ese "ahí mismo" se refería a dejarla en la puerta o en un árbol, sin un candado ni nada... Así lo hice y, aunque tenía mis dudas de si perdería la fianza, cuandó salí de visitar el museo, allí seguía mi bici tal cual la había dejado. Tras esta experiencia me fijé en que la gran mayoría de las bicicletas que hay aparcadas en la calle no tienen ninguna medida antirrobo, y seguramente las que tengan candados o similares serán de algún guiri desconfiado como yo... Por lo visto no es necesario asegurar la bicicleta con un candado ni nada parecido, el índice de robo en esta ciudad es casi nulo. Eso sí, otra de las cosas que se toman muy en serio es la seguridad y no es de extrañar ver a la gente con casco, rodilleras y coderas.

Tanto si decidimos recorrer Copenhague en bici o a pie, las atracciones principales de la ciudad son The Round Tower (el observatorio más antiguo de toda Europa y desde el que se obtiene una preciosa panorámica del casco antiguo de la capital danesa), The National Museum (el más importante y simbólico de entre todos los museos de la ciudad), The Rosenbog Castle (castillo que alberga las joyas de la corona danesa y en el que podemos disfrutar de las dependencias que antaño habitaron Reyes como Christian V), el palacio de Amalienborg (residencia de invierno de los Reyes daneses), la Ópera, la Radhuspladsen (plaza del Ayuntamiento) o el parque de atracciones Tivoli Garden. En el caso en que no tengamos tiempo para visitar todas estas atracciones, y otras muchas, se podría dejar alguna atrás, pero la que es de obligada visita es la Sirena que se encuentra en el puerto. La escultura de la Sirena recibe a los pescadores que llegan sanos y salvos de faenar en el mar Báltico y es la principal seña de identidad de la ciudad. Desde el puerto de Nyhavn se puede disfrutar de una espectacular puesta de sol.

The Rosenborg Castle
HORA DE COMER
Si te gusta el buen comer, Dinamarca es el país idóneo.

Gravlax de salmón
Los daneses son muy reacios a la comida basura y apuestan por sus productos locales de temporada. De esta forma, la mayoría de sus platos ofrecen pescado, marisco y algas de sus costas o frutas y verduras de sus campos. Uno de los platos que más se repite en las cartas de los diferentes restaurantes de la capital danesa es el Gravlax: finas rodajas de salmón curado en sal, azúcar y eneldo servido sobre rebanadas de pan crujiente con limón y pimienta negra: ¡todo un manjar! Pero toda buena gastronomía tiene su plato salado y dulce por excelencia y en este caso, en la repostería danesa el plato estrella es el Kransekage: un pastel de almendras.
Este gusto por el buen comer está muy arraigado en todo el país y en raras ocasiones los daneses prefieren una hamburguesa a un buen Smørrebrød. Sí que es verdad que Dinamarca es un país caro y que sus restaurantes no se quedan atrás en cuanto al precio de sus platos pero sería un delito visitar el país y no probar alguno de sus platos típicos...

¿SALIMOS DE MARCHA?
Los fines de semana en Copenhague es imposible quedarse en casa porque no se tenga ningún plan.
Es interesante empezar la noche en un pub y acompañar un buen cóctel como el Black Dane con una partida de dados. A los daneses les encanta jugar a los dados en estos pubs y no les importa recibir a nuevos jugadores, el problema viene cuando tienes que entender complicadas reglas en inglés... pero bueno, ¡a la aventura! También hay bares en los que se puede escuchar jazz en directo (como en el Charlie Scott's), otros en los que se televisan partidos de fútbol... y en cuanto a discotecas hay para todos los gustos y bolsillos, lo mejor es dejarse aconsejar o simplemente dar una vuelta y decidirse a entrar en una u en otra. En el centro de la ciudad y en la parte del puerto es donde podemos encontrar un mayor número de discotecas y pubs.


Hemos contribuido a la ecología usando la bici, hemos visitado el National Museum y el Rosenbog Castle, nos hemos tomado un buen Smørrebrød de salmón y hemos disfrutado de la cara marchosa de la capital así que ya podemos decir que hemos vivido una experiencia 100% danesa. Yo lo tengo claro, repetiré en Copenhague y descubriré nuevas ciudades danesas en un futuro, espero, no muy lejano. Espero que hayáis disfrutado tanto como lo hice yo.


¡Nos vemos en la próxima parada!

lunes, 13 de marzo de 2017

El Rey León, el musical



Ya has entrado al Lope de Vega y lo primero que haces es ponerte en cola para hacerte la foto de rigor con el símbolo del musical. A continuación, te das una vuelta por el teatro para admirar todos sus rincones y, mientras tanto, piensas en que todo el teatro ha sido modificado única y exclusivamente para acoger este musical, este y no otro. Ya se nota la emoción en el ambiente. El Lope de Vega cada vez está más lleno y el resto de espectadores están ansiosos por sentarse en sus localidades.

Es hora de dirigirse al bar para comprarse al menos un refresco... La función dura 2 horas y 45 minutos así que seguro que nos entrará sed. Por 6€ tenemos un refresco de 50cl en un vaso super chulo que podremos guardar de recuerdo para siempre.

Ya nos dejan ocupar nuestros asientos así que allá vamos.


Una intensa voz nos anuncia que en 5 minutos empezará la función...

Se apagan las luces y el silencio solo lo interrumpe una intensa voz que da comienzo a lo que todos estamos esperando: comienza El Rey León, el musical que conmueve al mundo.


El ciclo de la vida

En mitad de la función dan un descanso de 20 minutos. Hay quienes corren para ir al baño o para visitar el bar; otros se acercan al escenario para cotillear dónde se sitúa el director y la orquesta; otros comentamos la primera parte y esperamos ansiosos a que empiece la segunda.

Se apagan las luces y todos abrimos los ojos como platos para no perdernos detalle de la parte final.

Rafiki
Tras 2 horas y 45 minutos de convivencia con Simba, Scar, Timón y Pumba y compañía solo queda participar en un largo aplauso para todos los actores, músicos, realizadores, maquillaje y, como no, para el director.

Cuando sales del teatro sigues sin creerte lo que acabas de ver. Simplemente es fantástico: actores, banda sonora, puesta en escena... Cada diálogo, cada nota musical, cada escenario ha sido cuidadosamente elegido. Es una experiencia que no olvidarás jamás.



Por poner un "pero":

A la hora de comprar las entradas...
¿Dónde se ve mejor?
Cuando entréis en la web y veáis los precios os daréis cuenta de cuáles son las mejores localidades. Aún así yo os confirmo que las mejores son las denominadas "Platea preferente" (90€). No hace falta que os gastéis 140€ en la "Butaca de Oro", por bastante menos se ve igual de bien. Si os podéis permitir los 90 pavitos os aseguro que es donde vais a disfrutar al 100% del musical. Sin destriparos nada de la función os diré que una mínima parte del musical tiene lugar fuera del escenario y solo los que tengan asientos en la parte de abajo podrán disfrutarlo de lo lindo. Como segunda opción están las primeras filas del primer anfiteatro, que cuestan unos 80€, "Club A", aunque yo me gastaría 10€ más y me pillaría la Platea Preferente....
Y otra cosita... si finalmente elegís la parte de abajo del teatro, es preferible elegir pasillo en lugar del centro de la fila, o lo más cerquita del pasillo posible... Ahí lo dejo.

En el teatro:
Una gran pega que yo pondría es que el descanso dura 20 minutos, momento en el que casi todo el mundo aprovecha para ir al baño. Sin embargo, no hay más de 5 baños por planta, lo que hace imposible que todo el que va al aseo consiga entrar al baño. Son demasiadas personas para tan pocos baños así que os recomiendo ir antes de que empiece el musical.

El elenco:
Scar y Mufasa
El elenco de El Rey León no es siempre el mismo. Los actores van cambiando y cada uno aporta al espectáculo lo que mejor sabe hacer. Un personaje que suele cambiar mucho es el de Timón, un personaje que ofrece muchas risas. Sin embargo, otro personaje muy cómico es el de Zazú, que se aleja bastante del carácter aburrido del Zazú que vemos en la película. ¿Mi actor favorito? Fácil: Scar, interpretado por Sergi Albert. A pesar de ser el malo malísimo, Scar hipnotiza cada vez que sale a escena: tanto su voz como sus movimientos son excelentes; todo un villano, todo un actor.

Segunda parte:
La segunda parte es un poquito más floja que la primera, es verdad. También es verdad que la primera parte es demasiado buena entonces por algún lado tiene que flaquear un poquito. No obstante, sigue siendo buena. 

Niños pequeños:
Al comprar tu entrada, te avisan de que no es recomendable asistir con niños menores de 6 años. Yo diría que no es recomendable asistir con menores de 10. El musical no es como la película: no dura 90 minutos ni la puedes parar cuando quieras para ir al baño. Es muy molesto que tu vecino te haga levantarte y perderte parte del espectáculo porque el niño se quiere ir por la razón que sea. Por favor, seamos conscientes de esto. Otra cosa que quizás debo señalar es que el musical es al 80% fiel a la película de Disney aunque hay alguna broma que los más pequeños seguro que no van a pillar...

Y esto es todo. Espero que os sirva para decidiros a formar parte de El Rey León y para organizar mejor vuestra visita. Os aseguro que el musical no os defraudará. Os dejo un vídeo cortito sobre el comienzo del musical. ¡Sin espoilers!




¡Nos leemos en la próxima!

sábado, 29 de octubre de 2016

Edimburgo: ciudad de leyendas y misterio

En esta ocasión nos trasladamos a mi querida Edimburgo para formar parte del punto clave del folclore de esta capital escocesa: sus leyendas.


Edimburgo es una ciudad que desprende misterio por doquier... y es que esta ciudad tiene muchas leyendas que contar y cada día podremos descubrir una nueva que no nos dejará indiferentes. Sin duda, las mayores leyendas cobran vida en el Calton Hill y en los cementerios de la ciudad, donde se dice que por las noches cualquier cosa puede pasar... aunque claro, depende de cada uno creerlo todo o no...
Se cuenta que el Calton Hill fue testigo de la quema de numerosas brujas que habitaban la ciudad y que aún merodean por esta colina. Algunas veces, cuando se han llevado a cabo excavaciones en la zona, se han encontrado restos humanos que han contribuido a asentar estas leyendas de brujas y hechiceros. Evidentemente es más problable que se deba a un hecho histórico (bien podía servir de cementerio antiguamente), pero lo mejor es dejarse llevar por cada uno de los mitos y leyendas que se cuentan en la ciudad.


Allá por el siglo XV, con la excusa de "acuso a mi vecina porque me cae mal", en la explanada que hay frente al castillo de Edimburgo se condenaron a morir quemadas a unas 3.000 personas supuestamente por practicar brujería. De hecho en la explanada del castillo podemos encontrar una fuente que rinde homenaje a todas estas personas que perdieron la vida  en estas circunstancias. Lo más divertido de esta leyenda es conocer cuáles eran los 3 requisitos para ser considerada bruja:


1. Ser pelirrojo (algo que abunda bastante en Escocia)
2. Tener alguna marca de nacimiento en el cuerpo (que levante la mano quien no la tenga)
3. Si eras mujer, lo más probable es que fueses una bruja (afortunada la que se salvaba)
 
Bobby
Por otro lado están las leyendas de los cementerios. Antiguamente, entre los siglos XVII y XIX, los estudiantes de medicina no contaban con cadáveres para practicar en las clases de anatomía y tenían que robarlos de los cementerios para llevar a cabo sus prácticas y poder aprender. De esta forma, las familias más adineradas enterraban a sus seres queridos en jaulas que solo podían abrirse con las llaves, pero no todo el mundo podía permitirse este lujo y cientos de cuerpos desaparecieron del cementerio sin que nunca se llegaran a encontrar... Estas leyendas han dado lugar en la ciudad a varias rutas guiadas que recorren el Calton Hill, los cementerios y otras zonas propicias a este tipo de historias. Otra de las leyendas de las que se habla en Edimburgo, y que tiene mucho que ver con estos robos de cadáveres en los cementerios, es la del fiel perro que custodió la tumba de su amo. Según cuenta la leyenda, este perro, Bobby, custodió durante 10 años la tumba de su amo Greyfriars, un vigilante del cementerio, para que nadie lo desenterrase y practicase con su cuerpo. El perro cuidó día tras día de su amo durante años, hasta que un buen día llegó también su hora. Cuando Bobby murió, los edimburgueses levantaron un símbolico y pequeño monumento a la entrada de dicho cementerio y lo enterraron junto a su querido amo.

pub Maggie Dickson

Finalmente, goza de gran fama en Edimburgo la leyenda de Maggie Dickson. Una vez más encontramos cierto parecido entre una parte del folclore de Edimburgo y un personaje de la saga de Harry Potter. ¿Te suena el fantasma de Nick Casi Decapitado? Por ahí va la siguiente y última leyenda: la casi ahorcada Maggie Dickson. Según esta leyenda, allá por el siglo XVIII, Maggie Dickson se quedó embarazada y no alertó a las autoridades (algo obligatorio en la época). Siendo soltera y sin tener trabajo no podía cuidar de un niño así que decidió deshacerse de él, pero la pillaron y la condenaron a la horca no por intentar matar a su bebé, sino por haber ocultado su nacimiento. En Grassmarket se colocó la soga que acabaría con la vida de esta joven. Llegó la hora y la ahorcaron. Ya muerta la metieron en un ataúd de madera y la llevaban a las afueras de la ciudad para enterrarla cuando oyeron golpes que provenían del interior de la caja. Maggie Dickson no había muerto, la soga nunca llegó a matarla, solo la dejó inconsciente. La ley ya la había condenado a la horca y no se la podía volver a condenar así que Maggie Dickson pudo conservar su vida. Sin embargo, los edimburgueses aprendieron la lección y cambiaron la ley de "Quedas condenado a la horca" por "Quedas condenado a la horca hasta la muerte". En Grassmarket hay un pub que lleva el nombre de esta joven y que está situado justo enfrente de donde la chica casi muere ahorcada. El pub, por cierto, está muy bien: hay música en directo de bandas locales que se quieren dar a conocer, el precio de la comida y las bebidas es aceptable y para los pocos días de buen tiempo, la terraza está genial.


Existen muchas más leyendas y mitos en Edimburgo pero habrá que visitar esta ciudad para conocerlas. Aunque solo sean eso, leyendas, recomiendo participar en algunas de las visitas guiadas que se hacen a los cementerios (que no tienen nada que ver con los que tenemos en mente), el Calton Hill o el Grassmarket para conocer in situ estas historias que son seña de identidad de esta capital escocesa.


¿Quién se apunta a la próxima visita?

Entrada relacionada:
Edimburgo: Old Town
Edimburgo: New Town

jueves, 22 de septiembre de 2016

De senderismo por los Cahorros de Monachil

A unos 8 kilómetros de Granada nos topamos con un pequeño pueblo que lleva el nombre del río que lo atraviesa: Monachil. Un pueblecito que nos transmite mucha tranquilidad y que cuenta con una ruta muy interesante para aquellos que disfruten del senderismo y la escalada: los Cahorros. Además es una ocasión estupenda para echar el día al aire libre, en plena naturaleza, acompañados de la familia, amigos o en pareja. Esta ruta nos permite contemplar los paisajes desde dos perspectivas diferentes, según si hacemos la de los Cahorros Altos o la de los Cahorros Bajos. Personalmente recomiendo hacer las dos ya que en un día da tiempo y las vistas son muy diferentes.
Puente colgante


Cahorros Bajos
Durante nuestra andadura tanto por los Cahorros Altos como Bajos nos cruzaremos con numerosos amantes a la escalada que practican su deporte favorito entre estas montañas y su río. Según la época y el día en que realicemos la ruta, nos cruzaremos también con más o menos gente. Quizás la primavera y el otoño sean los mejores momentos para aventurarse en los Cahorros, cuando el sol aún no apriete demasiado y tampoco sea tiempo de lluvias. Los días de mucho calor y si el río no lleva mucha agua también sería interesante realizar la ruta de los Cahorros Altos caminando por el río.


Ruta por los Cahorros Altos

Puente colgante
Esta divertida ruta discurre por encima del río, entre montañas y cuevas. La ruta comienza cruzando un puente colgante de 63 metros no apto para los que tengan vértigo. Según el día en que se vaya habrá que hacer cola o no para cruzarlo, ¡pero merece la pena!

salvando desniveles...
Yo la dificultad de esta ruta la calificaría como media-baja ya que aunque no es muy complicada sí que entraña algo de dificultad puesto que hay que tener bastante agilidad para superar algunos tramos. El camino que pasa a la vera del río es bastante estrecho y en algunos puntos hay que agarrarse a unas anillas que hay en la roca para poder salvar los desniveles del terreno (a veces la roca invade el camino y se hace imposible seguir caminando). Aún así es muy divertido hacer uso del ingenio para poder salvar estos obstáculos: hay quienes usan las anillas, los que pasan sentados, a gatas, los que bajan al río y luego vuelven al camino... ¡todo vale! El punto más bonito, al menos en mi opinión, es cuando llegamos a la Cueva de las Palomas. Finalmente, tras salir de la cueva solo nos queda descansar en las colinas, reponer fuerzas y disfrutar de la paz que se respira.

Para volver no hay más que seguir nuestros pasos hasta llegar al punto de partida y aventurarnos en los Cahorros Bajos.
Cueva de las Palomas


Ruta por los Cahorros Bajos

Esta parte de la ruta comienza donde está el puente colgante que habremos cruzado para ir a los Cahorros Altos.
Los Cahorros Bajos son mucho más tranquilos que los Altos y en esta ocasión sí que los calificaría con una dificultad baja. En este tramo se puede dar un tranquilo paseo paralelo a una acequia mientras disfrutamos de pequeñas cascadas. Asimismo, en este tramo también nos toparemos con algunos puentes colgantes pero mucho más pequeños y con menos altura.


¿Y cómo llegamos hasta los Cahorros? Podemos llegar fácilmente en coche. Para aparcar hay dos opciones: bien aparcar en el parking del bar El Puntarrón, solo para clientes, o dejarlo al pie de la carretera. Para los que no somos de Granada la mejor opción es escaparse a esta preciosa ciudad un par de días y así disfrutar de los Cahorros un día y complementar nuestra visita otro día con una visita a La Alhambra, pasear por la ciudad o relajarse en los baños árabes...

En el siguiente vídeo se aprecian algunos tramos de ambas rutas, empezando por los Cahorros Bajos y terminando por los Altos.


Y tras este día al aire libre, ¡nos despedimos hasta la próxima!

domingo, 21 de agosto de 2016

Chester: ciudad victoriana típica inglesa

Con las maletas casi sin deshacer tengo que compartir las maravillas que esconde la ciudad de Chester, al norte de Inglaterra. Una ciudad pequeñita, que bien se visita en un día, pero con mucho encanto. Ideal para completar la ruta del Norte de Inglaterra con ciudades como Liverpool, York o Mánchester y una buena idea para pasar un día en una ciudad típicamente inglesa: con sus casitas de madera, un centro histórico precioso con una imponente catedral y todo perfectamente amurallado. Si encima el tiempo os acompaña y hace bueno, Chester os enamorará.

Si llegamos a la ciudad en tren, en unos escasos 10 minutos andando estaremos en el centro de la ciudad, en la calle Eastgate: la arteria principal de Chester.
En la Eastgate nos llamará la atención un reflejo a lo lejos. y conforme nos vayamos acercando descubriremos que se trata del simbólico reloj de la ciudad (The Eastgate), datado de 1897.
Este símbolo de la la ciudad es un precioso reloj que luce desde lo alto de la muralla romana y cuya principal finalidad fue celebrar el Jubileo de la reina Victoria en 1899 (coincidiendo con el 80 aniversario de la Reina). Desde la calle se obtiene una bonita vista del reloj dispuesto sobre una estructura metálica en lo alto de la muralla.
Tras hacer la foto de rigor, podemos cruzar la muralla y continuar andando unos metros hasta la catedral.



A los pies de unos bonitos jardines se erige una imponente fachada con un trazado impecable. Sin embargo, si bonita es por fuera, mucho más lo es por dentro.
En estos momentos la catedral se encuentra en obras de reforma y la parte del coro no luce todo lo bien que podría hacerlo... pero todo queda olvidado cuando alzamos la vista y nos deleitamos con el magnífico órgano de la catedral. Por otro lado, estas obras quedan perdonadas cuando nos topamos con una maqueta de lego sin terminar que representa toda la catedral. Por una libra podemos poner una pieza en cualquier zona de la maqueta para contribuir a su finalización. Desde luego a esta maqueta no le falta detalle: las flores del jardín, los obreros que están llevando a cabo las reformas, el órgano...
Cuando hayamos recorrido la catedral de cabo a rabo es hora de ir pensando en subir a la torre para disfrutar de una preciosa panorámica de toda Chester. Según la hora la visita es más larga (una hora) o más corta (media hora) y también varía el precio, aunque oscila entre las 3 y 5 libras.
Junto a la catedral se encuentra el Ayuntamiento, donde además está ubicada la Oficina de Turismo. ¡OJO! La oficina no es más que una tienda de souvenirs donde más o menos te orientan sobre qué ver y donde si quieres un mapa, lo tienes que comprar. No obstante, es cierto que son muy amables y te dan de forma gratuita una mini guía donde viene un mapa que da el apaño.
catedral

Los jardines de la catedral son perfectos para parar a descansar y reponer fuerzas antes de disponernos a recorrer toda la muralla que bordea el centro de la ciudad. El paseo por la muralla lo podemos comenzar en la calle City Walls Road para así volver a pasar por delante de la catedral y verla desde diferentes perspectivas. Seguiremos el camino hasta llegar a pasar por debajo del reloj y contemplar toda la calle principal, esta vez desde arriba. Tras armarnos de paciencia para conseguir hacernos una foto en el reloj, seguiremos avanzando por la muralla hasta ver las ruinas del anfiteatro romano y llegar al río, punto donde se termina este recorrido. La parte del muelle tiene mucha vida, con puestecitos de comida rápida, música, barquitas a pedales que se pueden alquilar para recorrer el río, etc. Sin duda es una buena opción para dar por concluida la visita a esta preciosa ciudad.

Chester es, en mi opinión, la ciudad más bonita de las que componen las Midlands de Inglaterra. Una ciudad con mucho encanto, refinada y que te deja con un muy buen sabor de boca. ¡Recomendadísima!



¡Nos leemos en la próxima!

domingo, 12 de junio de 2016

Venecia en 5 palabras

Hay ciudades en el mundo que no necesitan presentación: París, Londres, Roma, Venecia... ¿Qué decir de Venecia que ya no sepas? Casi nada, la verdad. Como creo que a nivel monumental esta bellísima ciudad italiana es más que conocida, en esta ocasión me gustaría presentarla de otra forma... cinco aspectos de Venecia que tienen mucho que ver con esta ciudad. ¿Os animáis a hacer un recorrido diferente por la Belle Venezia?



Cristal de murano

Este famoso cristal cobra formas inimaginables a manos de los venecianos, prueba de ello la encontramos en los diferentes escaparates de la ciudad: vasos, centros de mesa, pendientes y pulseras, pasadores para el pelo, jarrones... Sin duda, los souvenirs preferidos en Venecia son las máscaras y algún objeto hecho de este cristal, pero ¿de dónde viene esta tradición? Realmente este cristal proviene de una isla homónima situada aproximadamente a 1km de Venecia. Debido a la cercanía con Venecia y a que esta ciudad albergaba a un gran número de comerciantes llegados de todas partes del mundo, en el siglo XIII los cristaleros de Murano decidieron establecerse en Venecia para vender sus productos realizados con este vidrio de colores. Durante siglos Murano y Venecia fueron las mayores exportadoras de cristal de toda Europa: espejos, lámparas de araña... Sin embargo, en el siglo XVIII esta producción de cristal sufrió un cierto deterioro y actualmente no es tan fácil encontrar este cristal en ciudades alejadas de Italia.


Fondaco dei Turchi

La construcción de este edifico se llevó a cabo en el siglo XII y acogió a comerciantes turcos que llegaban a Venecia para vender sus exóticos productos. Si bien es verdad que la fachada ha sufrido algunas modificaciones modernas, hoy sigue siendo espectacular, y más si se aprecia desde una góndola. En su interior se pueden admirar los extraños experimientos científicos que los exploradores venecianos traían a la ciudad tras su recorrido por el mundo (entre ellos el esqueleto de un dinosaurio real). Es un museo muy curioso, la verdad.


Mercado de los Milagros

El mercatino dei Miracoli es uno de los muchos mercadillos que inundan la ciudad de Venecia. Se mire adonde se mire en Venecia podemos ver muchísimos mercados de artesanía al aire libre, pero a mí el que más me llamó la atención fue el llamado "mercado de los Milagros". Da igual que no se vaya con la intención de comprar algo, solo con ver las cosas tan interesantes que se venden ya merece la pena. En este mercado podemos encontrar desde los tradicionales botones de cristal de murano, hasta libros de cocina manuscritos con las recetas tradicionales venecianas del siglo XIX. El mercadillo tiene lugar los fines de semana en Fondamente Nuove. Las marionetas de Pinocho, sobre todo vestido de gondolero, abundan por todos los puestos de este mercadillo.


Spritz

En lo que a gastronomía se refiere, Venecia no se diferencia mucho de otras ciudades italianas, pasta, pasta y pasta como plato principal. Sin embargo, en las bebidas sí encontramos diferencias más notables. A los venecianos les gusta tomarse un aperitivo antes de la comida y acompañarlo con un buen spritz.
Esta bebida no es más que un vermú anaranjado que añade algunos ingredientes propios italianos: prosecco (vino blanco espumoso tradicional en Italia), agua con gas y un toque de algún licor amargo (la elección del licor depende del local o del gusto del consumidor). En los mejores locales se suelen esmerar en la presentación, sirviéndolos con una rodaja de naranja y una aceituna pinchada en un palillo.

Puente de los puños

En Venecia podemos encontrar varios puentes que atraviesan sus numerosos canales y a mí uno de los que más me llamó la atención fue el Ponte dei Pugni. El "puente de los puños" no es el más emblemático de Venecia ni mucho menos, pero si uno se fija bien le llamarán la atención unas pisadas que hay dibujadas en el suelo. Al parecer, hace varios siglos este puente servía de espectáculo de lucha. Cada oponente debía colocar los pies donde ahora podemos ver las huellas dibujadas y, sin salirse de estos dibujos, debía tirar a su rival al canal: todo valía menos poner los pies fuera del lugar destinado a ello. Estas peleas tuvieron lugar durante muchos años hasta que en 1705 se les puso fin por considerarse muy violentas. Por supuesto el espectáculo aceptaba apuestas de todo tipo y eran numerosas las personas que se agolpaban en el puente para ganar dinero y ver el espectáculo.

Y llegamos al final de nuestra visita por Venecia, espero que hayas disfrutado conociendo algo más de lo que viene en los mapas y guías turísticas de la ciudad.


Ciao!!!

canal Venecia
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viernes, 20 de mayo de 2016

Ribadeo y su "Playa de las Catedrales"


Ahora que se va acercando el buen tiempo  y el veranito está a la vuelta de la esquina, lo que pega es un destino fresquito, ¿no? Quizás una playita con aguas cristalinas, arena fina blanca, unas palmeritas, un chiringuito que sirva cócteles a unos metros de donde estamos tomando el sol... La verdad es que esta ídilica estampa caribeña no la vamos a encontrar así como así en Europa pero, ¿y si digo que existe una playa a la que van miles de personas cada día pero no necesariamente para tomar el sol y bañarse? Pues sí, así es. En la costa de la provincia de Lugo, concretamente en Ribadeo, encontramos un espectacular conjunto de acantalidos que forman arcos y bóvedas, algunas con más de 32 metros de altura, que se asemejan a la estructura de una catedral: la playa de las Catedrales. El nombre original de esta playa es Playa de Aguas Santas pero actualmente se la conoce popularmente como Playa de las Catedrales (As Catedrais en gallego).



bajamar en la playa de las Catedrales

La playa de las Catedrales no es solo un destino de sol y playa a pesar de gozar de la distinción de bandera azul, también se puede visitar únicamente para admirar y pasear por sus acantilados y descubrir asombrosas cuevas, galerías y otras maravillosas obras de la naturaleza. Además, no es de extrañar encontrarse entre las rocas percebes, mejillones y otros moluscos que, aunque no se pueden coger, es curioso verlos en su entorno natural. Sin embargo, no se puede disfrutar de este paisaje a cualquier hora del día ni todos los días a la misma hora: esto es parte del encanto de esta playa. La bajamar es la clave para poder acceder a la playa y pasear tranquilamente por estas alucinantes formaciones geológicas. Es de sobra conocido que las mareas no son siempre las mismas, así que para no hacer el viaje en vano recomiendo consultar con antelación la tabla de mareas.

El acceso a esta playa está muy bien ya que se puede llegar fácilmente en coche. Hay un parking gratuito justo encima del acantilado por lo que no hay ninguna prisa en recorrer estas espectaculares formaciones o, incluso, darse un bañito. Desde el año pasado, la entrada a esta playa tiene aforo limitado a 4.800 personas al día debido a la sobrecarga que venía experimentando este monumento natural. Así que, para poder visitar la playa hay que sacar un pase, gratuito, unos días antes (no más de 30 días antes de la visita).





puerto de Ribadeo
Además de esta sorprendente playa también merece una visita Ribadeo.
Este pueblo gallego es muy bonito y tranquilo, tiene unas vistas muy bonitas del Atlántico y de interés turístico son el puerto, el faro, la Torre de los Morenos o el mirador del cargadero. La verdad es que tanto las Playas de las Catedrales como el mismo Ribadeo se pueden visitar en un mismo día.
¡Ah!, lo mejor es dejar el bocata en el hotel y tomarse un buen pescaíto frito y un pulpo a la gallega en alguna de las numerosas tabernas del pueblo. ¡¡¡No son nada caras y el pulpo está riquísimo!!!
Y como colofón final, si visitas el pueblo en el mes de septiembre, son muy interesantes las fiestas patronales. Estas fiestas empiezan a finales de agosto y terminan el 8 de septiembre. Este último día es cuando procesiona la Virgen, pero el resto de días se puede disfrutar de fuegos artificiales, de los Cocos y los Cabezudos, de actuaciones de teatro, música en directo...


Yo creo que para empezar con buen pie el veranito no hay mejor destino que el norte de España y por supuesto Las Playas de las Catedrales son de obligada visita. 

¡A disfrutar!