Mostrando entradas con la etiqueta A-Z. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A-Z. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de junio de 2015

Dublín de la A a la Z

Leprechauns, cerveza, verde, Molly Malone... ¡Bienvenidos a Dublín!
Hace ya unos añitos que me dejé caer por esta preciosa ciudad irlandesa que me dejó con ganas de más, y es que Dublín y sus alrededores te sorprenden desde que pisas la ciudad. Como ya hemos hecho en otras entradas, repasamos lo mejor de la capital irlandesa pasando de la A a la Z. Por supuesto que si alguien quiere aportar algún interés turístico a las letras que faltan, no tiene más que dejarlo en un comentario.

Acantilados de Moher
Una de las excursiones que no nos podemos perder en nuestra visita a Dublín es la de los acantilados de Moher. Estos acantilados se encuentran a las afueras de la ciudad pero es muy fácil llegar desde ella en tren o mediante las excursiones que se organizan desde la oficina de turismo y desde luego la recompensa merece la pena. Los acantilados, a más de 200 metros sobre el Atlántico, se suceden durante unos 8km por lo que podemos pasear tranquilamente por ellos y disfrutar del verde paisaje irlandés. Estos acantalidos son una de las principales atracciones turísticas de Irlanda por lo que el camino que los recorre es muy accesible y seguro. Si hace buen día no hay nada mejor que llegar al mediodía, hacer un picnic y pasearse por los acantilados hasta que empiece a anochecer: una imagen que queda grabada en la retina.
Los amantes de la saga Harry Potter reconocerán este escenario que juega un papel tan importante en una de sus películas.


Boxty
Uno de los platos típicos de la gastronomía irlandesa. Aunque es muy sencillo, la verdad es que está muy bueno. Se trata de una especie de pastel de patata con diferentes especias. En los menús suelen incluirlo como primer plato y luego para el segundo el estofado de carne a la Guinness (beef and Guinness stew), muy rico también.

Castillo de Dublín
Al contrario de a lo que estamos acostumbrados a ver, el castillo de Dublín no se ubica en lo alto de una montaña o a las afueras de la ciudad, de hecho está en pleno centro de la capital irlandesa. El castillo llama notablemente la atención por encontrarse rodeado de edificions muy diferentes. La fachada del castillo no se conserva debido a un incendio que lo devastó casi por completo pero aun así es realmente bonito. La visita al interior quizás podemos obviarla si no tenemos mucho tiempo, aunque es verdad que su interior se conserva intacto ya que hoy en día se usa para las recepciones de estado.

Dublinia
La exposición interactiva de Dublinia te transportará en el tiempo hasta el Dublín de la época vikinga y la Edad Media. La exposición es muy intersante, con maquetas, exposiciones e incluso personas vestidas de la época que se pasean por las calles de la ciudad medieval. Aquí viviremos en primera persona la invasión vikinga e incluso podremos visitar uno de sus antiguos barcos.
La entrada cuesta 6€ aunque hay descuento para estudiantes y grupos.

Four Courts
Este llamativo edificio situado a orillas del río Liffey es actualmente sede del Tribunal Supremo de Irlanda. Por dentro no se puede visitar pero merece la pena pasearse por la orilla del río para verlo al menos desde fuera.

Guinness
Es de sobra conocido que Irlanda y Guinness no pueden ir separadas y es que la cerveza negra es la estrella de la ciudad. Por supuesto que recomiendo tomar una Guinness en algún pub del Temple Bar pero si tienes tiempo también está muy bien la visita a la fábrica, la Guinness Storehouse. El edificio por dentro es muy curioso ya que se estructura en forma de vaso de Guinness. En la fábrica aprenderemos de una forma muy divertida y dinámica cómo se elebora esta cerveza pero también tendremos la oportunidad de degustarla. El bar se encuentra en la última planta y ofrece unas vistas panorámicas de toda la capital.
Half Penny Bridge
Cruzando el río Liffey este precioso puente nos lleva desde el Temple Bar hasta la orilla más moderna de la ciudad, la calle O'Connell Street. Creo que es el puente más original que he visto nunca ya que, además de por su estructura, llama mucho la atención por lo animado que está siempre con música y bailes.
Curiosidad: el nombre de este puente ("Medio penique" en español) se debe a un impuesto, de medio penique, que había que pagar como peaje a principios del siglo XIX para cruzar el puente.
Irish Museum of Modern Art (IMMA)
El Museo de Arte moderno se encuentra en un precioso edificio, antiguo hospital, cerca de la cárcel de Kilmainham. Si por fuera podemos ver un magnífico edificio, inspirado en el de Les Invalides de París, por dentro se puede disfrutar de una extensa colección de arte contemporáneo y moderno. La entrada al museo es gratuita y Llos viernes y sábados hay visitas guiadas también gratuitas.

Jameson Dublin International Film Festival
¡Cinéfilos!, no os podéis perder este festival internacional de cine. Si tenéis la oportunidad de organizar el viaje a mediados de febrero podréis disfrutar de dos semanas de cine de primera calidad. En las salas de diferentes cines (hay que consultar el cartel del evento para conocer los cines que participan) se proyectan durante dos semanas más de 120 películas de todos los continentes en premier. Además, en algunas de las proyecciones se establece una mesa redonda donde tanto la audiencia como expertos pueden opinar sobre el argumento, los actores, las localizaciones, la banda sonora... Un verdadero lujo cinematográfico.

Kilmainham Gaol
Esta antigua cárcel, hoy convertida en museo, nos cuenta la historia de muchos de los líderes revolucionarios independentistas que pasaron aquí sus últimos días tras ser detenidos y recluidos. Es una interesante forma de entender y conocer mejor la historia de la Irlanda independiente a las reglas inglesas. Ha sido escenario de películas como En el nombre del padre.

Leprechauns
Uno de los símbolos de Dublín, y de Irlanda en general, es la figura del Leprechaun. Estos hombrecillos pequeños, pelirrojos, vestidos de verde, amantes de la cerveza y muy ingeniosos son los protagonistas de muuuchas de las leyendas irlandesas. Su afán por la riqueza y por engañar a la gente los ha hecho participes de muchas leyendas pero también los ha posicionado muy bien en las tiendas de souvenir y es que entre los Leprechauns, las ovejas y la Guinness, no hay excusa para traerse a España un recuerdo de esta ciudad.
Molly Malone
En la calle Suffolk podemos encontrar la estatua dedicada a Molly Malone, todo un icono de la cultura irlandesa. Según cuenta la leyenda, Molly Malone era una joven extremadamente hermosa que se dedicaba a recorrer las calles de Dublín vendiendo pescado fresco. Toda la ciudad la conocía pues llevaba años pregonando la mercancía y empujando su pesado carro, pero nadie pudo ayudarla cuando de repente, debido a una fiebre alta, murió en medio de la calle. Dicen que todavía hoy Molly Malone sigue recorriendo las calles de la capital irlandesa haciendo el mismo recorrido que solía hacer en vida...
O'Connell Street
Esta es una de las calles principales de la capital irlandesa. Todo el ambiente de la ciudad se concentra en la avenida O'Connel Street: bares, pubs, músicos callejeros, estatuas humanas...

Puertas de colores
¡Qué me gustan las coloridas puertas dublinesas! Realmente es algo muy original y que da a la ciudad un encanto especial y muy colorido. Según cuentan, el motivo de pintar estas puertas con unos colores tan llamativos se debe a que cuando los dublineses llegaban a casa después de varias Guiness en el cuerpo era imposible acordarse del número en el que vivían, así que cada uno pintó la puerta de su casa de su color favorito y por supuesto diferente a la del vecino.
Quays
Los quays o muelles son perfectos para darse una vuelta por Dublín a orillas del Liffey. Si el tiempo acompaña, que ya sería una suerte, es muy agradable recorrer estos muelles y visitar edificios como el Four Courts, quedarse con los pubs que desprendan mejor ambiente y disfrutar de la diversidad de barrios que existe en la capital irlandesa. Además los findes suelen haber muchos festivales de música que le dan muy buen rollo al paseo.

Spire of Dublin
Aunque se divisa desde diferentes puentos de la ciudad debido a su altura, es en la calle O'Connel, en pleno centro de Dublín, donde se encuentra esta escultura. Con sus 120 metros de altura, actualmente el Spire of Dublin está considerada como la escultura más alta del mundo.

The Temple Bar
Uno de los barrios más antiguos y bohemios de Dublín. No importa qué hora sea, el Temple Bar  siempre está animado y concurrido. En el Temple Bar se escucha música en directo y se sirven cervezas a todas horas, aunque este barrio cobra especial importancia por la noche. Además, los fines de semana por la mañana podemos encontrar mercados de libros de segunda mano, de moda o incluso de comida. Es un barrio perfecto para encontrar productos típicos irlandeses.

Wall of Fame
En nuestro paso por el Temple Bar no podemos olvidarnos de buscar el "Muro de la Fama". Desde luego si hay algo de lo ques están orgullosos los irlandeses es de su música y especialmente de sus cantantes. Gigantes fotografías de Bono, The Corrs.

Zoo
Si os gustan los animales y los zoos, el de Dublín no os dejará indiferentes. Entre sus exóticas especies se incluye un tapir, un león marino o un tigre albino. Entre los irlandeses, este zoo es una de las atracciones favoritas de su país y es que además se sitúa como uno de los mayores zoos dedicados a la cría de toda Europa. A los más peques les encantarán los pavos reales y las ovejas que se pasean libremente entre las calles del zoo.
Precio: 15€ y 10€ para menores de 16 años.


Y como todo lo bueno, nuestro viajecito a Dublín llega a su fin. Espero que hayáis disfrutado tanto como lo hice yo en su día. Solo me queda añadir que los dublineses son gente maravillosa, no dudan en ayudar a los turistas ni en ofrecerse para aconsejarles una buena cerveza en los pubs. Eso sí, cuidadín con los bolsos y carteras porque no todo lo que reluce es oro y yo, por desgracia, doy fe de ello.
¡Nos vemos en la próxima por las calles de la capital europea!

Entrada relacionada:
Toma 1: luces, cámara, acción




domingo, 4 de enero de 2015

El País Vasco: de la A a la Z

Y hoy directamente desde Copenhague llegamos al norte de España para visitar el País Vasco. A mí el norte del país me encanta y ahora mismo con el calor que hace ¿qué mejor que hacer un poco de turismo por el fresquito norte?

El País Vasco goza de un gran atractivo turístico que va desde la mera visita a monumentos, realizar rutas de senderismo en plena naturaleza o disfrutar de una extensa agenda cultural con festivales de cine o música. ¿Os apuntáis a hacer un repaso de la A a la Z por lo imprescindible de ciudades como Álava, Vizcaya o Guipúzcoa? ¡A disfrutar!

Aizkorri
A los amantes de la naturaleza y el senderismo les recomiendo al 100% subir a lo más alto de esta montaña: las vistas son espectaculares. Existen numerosas rutas para escalar la montaña, algunas parten de Guipúzcoa y otras de Álava. Si no recuerdo mal, el tiempo hasta llegar a lo más alto es de unas 4 horas, pero tampoco es obligatorio llegar hasta la cima, se puede disfrutar igual recorriendo solamente un tramo.

Bosque de Oma
¿Te imaginas visitar un museo al aire libre? ¿Cómo sería?
Pues puedo asegurar que el bosque de Oma, en la Reserva de la biosfera de Urdaibai (Vizcaya), es el museo más original que he visitado nunca. El escultor y pintor Ibarrola decidió usar los elementos de la naturaleza para crear arte moderno, ¡y el resultado es impresionante! Además, para aprovechar el viaje hasta Kortezubi se puede visitar la cueva de Santimamiñe y sus primitivas pinturas de más de 13.000 años. La visita al bosque se realiza siguiendo un mapa en el que se incluye el título y localización de cada obra. Por supuesto, también merece la pena visitar la Reserva de la biosfera de Urdaibai.

Concha
Sin duda alguna, la playa de la Concha es una de las principales señas de identidad del País Vasco. Se encuentra en pleno centro de San Sebastián y tiene la distinción de bandera azul. Además de tomar el sol o darse un baño (si el tiempo lo permite), en la playa de la Concha también se pueden practicar diversos deportes como el surf o el voley playa o simplemente dar un paseo hasta llegar a la isla de Santa Clara.

Deportes
El deporte oficial del País Vasco es la pelota vasca pero los deportes de aventura también están a la orden del día. En las playas no es nada raro ver a la gente haciendo surf y en la montaña las rutas en bici son muy bien recibidas. Yo me lo pasé muy bien recorriendo las marismas de la Reserva de la biosfera de Urdaibai en kayak. La verdad es que son muchas las opciones de turismo activo con las que cuenta el País Vasco, ¡solo hay que elegir la que más se adecua a cada uno!

Ermita
La ermita de San Juan es, para mi gusto, uno de los lugares más tranquilos y bonitos de Vizcaya. La ermita se encuentra exactamente en la "isla" de Gaztelugatxe y a ella se accede por un estrecho camino sobre el mar. Si ya desde lejos llama la atención la estampa, una vez estamos en el camino o en la propia isla todo mejora aún más: es precioso.

Festival Internacional de Cine de San Sebastián
En septiembre se celebra en San Sebastián este conocidísimo certamen cinematográfico. No importa si eres un cinéfilo o no, merece la pena dejarse caer por él ya que el espectáculo está garantizado. Es asombrosa la cantidad de personas que esperan horas y horas para ver a sus estrellas de cine favoritas, hacerse una foto o conseguir un autógrafo.

Guggenheim
Una de las paradas obligadas en Bilbao es este museo en el que son de admirar tanto sus obras de arte como su exterior, una fachada que simboliza un barco anclado a orillas del río Nervión. Yo por ejemplo no entré en el museo pero solo el hecho de ver desde cerca su fachada mereció la pena.

Hondarribia
En Guipúzcoa merece la pena visitar el casco histórico de la ciudad amurallada de Hondarribia. Recomiendo acceder a la ciudad por una de las dos puertas que antiguamente servían como entradas a la ciudad: la puerta de Santa María o la de San Nicolás. La ciudad no es muy grande por lo que se puede visitar en un día o incluso menos.

Iglesia de Santa María
La iglesia de Santa María, en San Sebastián, está levantada sobre una iglesia románica aunque en su decoración mezcla elementos propios de diferentes estilos arquitectónicos como el barroco, gótico o neoclásico. Actualmente se considera la iglesia más antigua de la ciudad.

Jazz
A los amantes del jazz les encantará asistir al Festival Internacional de Jazz que se celebra en Vitoria en el mes de julio. El festival lleva celebrándose 37 años y al parecer es un espectáculo único en el que intervienen grandes artistas como Jammie Cullum o The Vigil.

Laguardia
Laguardia, en Álava, está considerada como "la capital del vino" y este sobrenombre le viene gracias a sus numeroso viñedos, bodegas y a los excelentes caldos que se pueden catar en los restaurantes de la zona. Si te gusta el enoturismo tienes que hacer una parada obligada en esta localidad y visitar alguna de sus bodegas donde te explicarán el proceso de elaboración de sus vinos y donde podrás participar en una cata. Pero Laguardia es algo más que sus vinos, aquí podemos disfrutar de un extraordinario conjunto histórico monumental que cuenta con iglesias fortificadas, casas palaciegas, el Ayuntamiento...

Medieval
Pasear por el casco antiguo de Vitoria supone sumergirse en la época medieval ya que este es el estilo que predomina en las murallas, iglesias o palacios que podemos encontrar en el casco antiguo de la ciudad. El casco antiguo es muy muy bonito aunque a mí lo que más me gustó fue la catedral de Santa María, que le sirvió de inspiración a Ken Follett para escribir su famosa novela Un mundo sin fin.

Otxomaio
En la agenda cultual de Orduña, Vizcaya, no podía faltar una fiesta dedicada a la patrona de la ciudad, la Virgen de La Antigua. De esta forma, el 8 de mayo se rememora la aparición de la Virgen y la fiesta se prolonga hasta mediados de mayo con pasacalles, verbenas, conciertos... No puedo calificar esta fiesta ya que no tuve la ocasión de vivirla pero recuerdo que se anunciaba en numerosas tiendas, bares y otros establecimientos.

Pintxos
Junto con los vinos, los pintxos son la joya de la gastronomía vasca. Si vamos a un bar y pedimos un pintxo, nos servirán una pequeña rebanada de pan con una pequeña ración de comida. Existen variedades para todos los gustos: tortilla, chorizo, pescado... ¡Están muy ricos!

Quesos
En el País Vasco podemos encontrar 3 tipos de quesos diferentes con denominación de origen:
Idiazabal, Roncal y Ossau-Iraty. Yo me quedo con el de Idiazabal pero lo suyo es probar los 3 ya que son muy diferentes.

Romanticismo
La parte romántica de San Sebastián parece que nos transporta a la elegante Francia gracias a sus edificios, sus frondosos parques y jardines, sus concurridas avenidas peatonales y plazas... El Ayuntamiento se encuentra en esta zona de la ciudad y es un edificio inusual y muy llamativo. Si no recuerdo mal, los sábados se ofrecen visitas guiadas por unos 10€.

Safari
Para los amantes de los animales, participar en un safari de cetáceos puede suponer un hecho irrepetible. Si te gustan los animales, en especial los marinos, y prefieres verlos en su hábitat, en Vizcaya existe una expedición a bordo de un barco que te lleva mar a dentro para ver las diferentes especies de cetáceos que habitan en el golfo de Vizcaya.

Txakoli
Este vino blanco es único del País Vasco. Se pueden visitar numerosas bodegas abiertas al público donde tienen lugar degustaciones de las diferentes variedades pero también podemos probrarlo en cualquier bar o restaurante.

Urdaibai
En el golfo de Vizcaya se puede visitar la Reserva de la biosfera de Urdaibai, que cuenta con una gran diversidad paisajística: bosques, ríos, marismas, acantilados... Las playas de Laida y Laga se encuentran dentro de la reserva y son perfectas para echar un día de playa. Recomiendo la visita a la reserva al 100%, es una experiencia única para convivir con la naturaleza y ver de cerca una flora y fauna única.

Viento
El Peine del Viento, en San Sebastián, es otro de los monumentos claves del País Vasco. El conjunto de esculturas se encuentra a los pies del monte Igeldo, en uno de los extremos de la bahía de la Concha, y es el lugar perfecto para apreciar la fuerza del mar al chocar contra las rocas. Eso sí, no es difícil salir mojaditos así que ciudado con cámaras, móviles, etc.

Zurriola
Además de la playa de la Concha, San Sebastián también cuenta con una excelente playa como alternativa: la playa de Zurriola. Mientras que la playa de la Concha ofrece una estancia más tranquila, en la de Zurriola se celebran festivales, campeonatos y el surf es el deporte por excelencia.


Y hasta aquí os puedo contar sobre lo que yo conozco sobre el País Vasco. No recuerdo nada más para las letras que faltan, si alguien quiere aportar más lugares de interés, fiestas o platos gastronómicos para esas letras que lo deje en un comentario, ¡sería estupendo poder completar todo el abecedario!  Por supuesto que me he dejado muchas cositas en el tintero pero he añadido las que me parecen más interesantes y originales.

Aquí concluye nuestro repaso por el País Vasco, espero que lo hayáis disfrutado tanto como lo hice yo. ¡Nos leemos en la próxima!



lunes, 14 de julio de 2014

Sevilla de la A a la Z

"Sevilla tiene un color especial" decían Los del Río. La verdad es que tiene un color, un olor y un sabor especial. De hecho, es imposible elegir un solo recurso para cada una de las letras del abecedario, hay tanto que ver, tanto que degustar en la ciudad... que a veces es imposible quedarse solo con una cosa. No obstante, lo intentaré:


Alcázar
El Real Alcázar de Sevilla es uno de los palacios más antiguos del mundo que, aún a día de hoy, se sigue utilizando. Los muros, estancias y jardines del Alcázar son el legado de las diferentes culturas que han pasado por Sevilla a lo largo de los siglos.  No sabría decir qué es más sorprendente si la muralla, sus verdes jardines y fuentes, sus patios o los maravillosos mosaicos que decoran parte de las estancias.

Banderas
El patio de Banderas es la mejor entrada para acceder al barrio de Santa Cruz tras haber visitado el Alcázar. Aunque se encuentra fuera del Alcázar, esta plaza de naranjos forma parte del palacio. Su nombre lo recibe de la tradición de colocar banderas para rendir homenaje al Rey cuando visitaba su palacio.


Catedral de la Santa Sede
La catedral de Sevilla, antaño mezquita almohade, ostentaba el título de la catedral más grande del mundo, hasta que fue destronada por San Pedro del Vaticano. No obstante, todavía hoy conserva el título de la catedral gótica más grande del mundo y está considerada Patrimonio de la Humanidad. Caben destacar, legado de la antigua mezquita, la Puerta del Perdón, el Patio de los Naranjos y el alminar, hoy en día convertido en campanario y conocido como La Giralda.
La entrada a la catedral y la Giralda cuesta 8€.

Doñana
El Parque Nacional de Doñana nos invita a convivir con la naturaleza en un paisaje en el que las aves son las protagonistas, de hecho el parque cuenta con un observatorio de aves. La diversidad del paisaje hace que este parque sea tan espectacular ya que en él podemos encontrar marismas, lagunas, pinares, dunas, playas, acantilados... El parque propone diferentes actividades para complementar la visita, siempre respetando la flora y fauna de la zona. De esta forma, podemos seguir las rutas a pie, en bici de montaña o a caballo pero también podemos hacer piragüismo o vela...
Estepa
Los meses previos a la Navidad son los mejores para hacer una visita a este pueblo sevillano, cuna de los mantecados, polvorones y alfajores. Algunas de estas fábricas permiten la visita y una breve degustación de sus productos estrella. Asimismo, Estepa es un lugar ideal para los amantes del turismo activo: se puede hacer rafting en el Genil o seguir algunas de las rutas de senderismo por la sierra.   


Feria de Abril
Concebida como una feria de ganado, la Feria de Abril se vive hoy en Sevilla de una forma muy diferente. No existe una fecha exacta sobre la celebración de esta fiesta, aunque suele ser durante el mes de abril. El "lunes del pescaíto", con el "alumbrao" del Real y la portada, da comienzo la Feria de Abril. Durante toda una semana el albero del Real se llena de gente, de trajes de flamenca muy variados, de coches de caballo, de rebujito... Bailar sevillanas, echar un buen rato con los amigos, soltar adrenalina en las atracciones de la "Calle del Infierno"... cada uno vive la Feria de una forma diferente. El punto y final lo ponen los fuegos artificiales del domingo.


Giraldillo
Si por algo es conocida Sevilla es por la Giralda, un campanario almohade declarado Patrimonio de la Humanidad, ¿pero qué es el Giraldillo? Es la escultura, que hace las veces de veleta, que corona a la Girlada. Existen diferentes versiones sobre la interpretación de esta escultura pero la más generalizada cuenta que representa a un ángel con estandarte, símbolo de la fe cristiana, que bautiza a la Giralda desde su punto más alto.


Huevos a la flamenca
Plato estrella de la gastronomía sevillana. Como un tradicional traje de flamenca, esta tapa incluye un gran colorido en sus ingredientes: huevos, guisantes, patatas, jamón, chorizo y salsa de tomate.
Itálica
A unos 8 km de Sevilla, en Santiponce, podemos disfrutar de las Ruinas Romanas de Itálica: ciudad que acogió a emperadores de la talla de Trajano y Adriano. Especialmente son de interés el anfiteatro y el teatro que se conservan en muy buenas condiciones.

Judería
Sería un delito visitar Sevilla y no darse un paseo por el Barrio Santa Cruz, antigua judería. Estas calles acogieron al escritor Washington Irving a su llegada a la ciudad antes de comenzar su andadura hasta Granada y en una de sus calles podemos apreciar la placa dedicada al autor estadounidense. No obstante, el Callejón del Agua o el Hospital de los Venerables son otros de los tesoros que esconden estas callejuelas. Lo mejor es no llevar mapa.


Leyendas
Sevilla tiene tantas leyendas que contar... Una de las más curiosas es la de La Bella Susona:
En el siglo XIV vivió en Sevilla Susana Ben Susón, la hija de un judío converso que quería hacerse con el control de la ciudad para acabar con la persecución de los suyos. La joven, en secreto, mantenía una relación con un joven cristiano de la realeza. En una de las reuniones que su padre mantenía con el resto de judíos, la joven escuchó que pretendían tomar la ciudad por la fuerza y acabar con los nobles. Susana corrió a avisar a su amado para que se salvase pero este delató el complot que se estaba llevando a cabo. Todos los conspiradores fueron ahorcados y Susana, sintiéndose culpable por la muerte de su padre, se retiró a un convento no sin antes ordenar que a su muerte separaran su cabeza del cuerpo y la expusieran en la puerta de su casa, en la calle Muerte del Barrio de Santa Cruz. Así se hizo, tal y como la chica ordenó. Actualmente en la calle que ahora lleva su nombre se puede ver un azulejo con una calavera en representación de este hecho fatídico para la familia Susón.
Otras de estas leyendas tan curiosas son la del Cachorro o la de la Calle Sierpes.


Museos
A los que les gusten los museos, disfrutarán de lo lindo visitando el Antiquarium, el museo Arqueológico, el de Bellas Artes o el de Costumbres Populares. El museo de Artes y Costumbres Populares merece ser visitado al menos por fuera, ya que su fachada es de lo más llamativa. El museo Arqueológico y el de Artes y Costumbres Populares se encuentran en el Parque de María Luisa por lo que no estaría de más darse un paseo por este bonito parque que desemboca en la Plaza de España.


Naranjos
Si hay algo que llama la atención en Sevilla es el gran número de naranjos que podemos encontrar en cada rincón de la ciudad. Y si bonita queda la ciudad con estas pinceladas naranjas, todavía es más bonita si cabe cuando el naranja se torna blanco y el olor a azahar inunda las calles sevillanas.

Ocio nocturno
Si hay dos zonas en las que mejor se vive la noche es en la Calle Betis y en la Alameda. Si bien es verdad que a lo largo de toda la ciudad podemos encontrar diferentes discotecas, bares y pubs donde tomarnos algo, estos dos lugares son los más frecuentados. En verano, las terrazas de los numerosos pubs de la calle Betis se llenan de gente que se quiere tomar una copita con unas vistas insuperables: el Guadalquivir, el Puente de Triana o la Torre del Oro. La Alameda también está plagada de bares y pubs con diferentes ambientes.


Plaza de España
Con motivo de la exposición iberoamericana de 1929 se construyó esta preciosa plaza ubicada en uno de los laterales del Parque de María Luisa. Lo más llamativo de esta plaza es la combinación de su fachada de ladrillo visto con los azulejos y adornos de cerámica que componen el recinto. En el centro de la plaza hay una gran fuente y los canales que rodean la plaza se pueden recorrer en barquitas de remo. Esta plaza ha servido de escenario a grandes películas como Star Wars o El Dictador.


Río Guadalquivir
Además de ser un gran protagonista en la ciudad, el Guadalquivir ofrece la posibilidad de conocer la ciudad de una forma diferente: haciendo piragüismo, alquilando una barca de pedales, mediante alguno de los cruceros que parten de la Torre del Oro... En verano se puede disfrutar de los pubs que se encuentran a orillas del río.



Semana Santa
Desde el domingo de Ramos las calles de Sevilla huelen a incienso, suenan saetas y música y se llenan de capirotes de diferentes colores y de imágenes que representan algunos pasajes de la Biblia... Toda una semana en la que Sevilla se presenta de una manera diferente, hasta que el domingo de Resurrección se pone fin a esta semana tan popular en la ciudad. El jueves y el viernes Santo no es de extrañar ver a algunas mujeres luciendo la mantilla. Durante esta fiesta predominan en la gastronomía el bacalao y las torrijas como postre.


Torre del Oro
Esta torre albarrana se sitúa a una de las orillas del Guadalquivir y, junto con otra que no se conserva actualmente, servía de torre defensiva ante los buques enemigos. Su nombre en árabe hacía referencia al brillo de sus azulejos sobre el agua del río, de ahí su denomación "del Oro". En el interior de la torre se puede visitar un pequeño museo naval (vale 3€, excepto los lunes que la entrada es gratuita). 


Universidad de Sevilla
Originalmente construida para albergar la primera fábrica de tabacos de Europa, este edificio del siglo XVIII es actualmente sede de la Universidad de Sevilla y se conoce como El Rectorado. La antigua fábrica de tabacos presenta una preciosa fachada que mezcla el estilo barroco y el neoclásico. La fachada más impresionante es la principal, en la que predominan la decoración y las esculturas de estilo herreriano. Está declarada Bien de Interés Cultural.


Yemas de San Leandro
Los dulces de convento predominan en cada rincón de la ciudad, pero quizás el más popular sea las yemas de San Leandro. Estas yemas, confeccionadas por las monjas del convento del mismo nombre, están hechas a base de huevo, azúcar y limón.


Zorrilla
Don Juan Tenorio, la popular obra de José Zorrilla, cobra gran protagonismo en Sevilla el 1 de noviembre. Durante todo el día, y de forma gratuita, en los puntos claves del centro de la ciudad (Las Setas, El Salvador, el Ayuntamiento, la Avenida de la Constitución, etc) se representan los diferentes actos de la obra teatral. Una forma diferente de conocer esta obra maestra tan ligada a esta ciudad. Además de estas representaciones, la ciudad acoge otras muchas actividades con esta misma temática.



Y hasta aquí la visita express a Sevilla. Si alguien quiere añadir algún recurso para las letras que faltan estaré encantada de que deje un comentario. Espero que la hayáis disfrutado.


¡Nos vemos en la próxima!


Entradas relacionadas:
Toma 1: luces, cámara, acción