viernes, 11 de marzo de 2016

Ruta de los Castillos del Loira

Durante mi año de estancia en Francia tuve la suerte de visitar algunos de los castillos que se erigen a ambas orillas del río Loira y que están considerados Patrimonio de la Humanidad. Son muchos los castillos que forman parte de esta ruta pero en esta ocasión os dejo una lista con los que, en mi opinión, merecen más la pena visitar.

Antes de embarcarse en la aventura de recorrer cada uno, o alguno, de estos castillos hay que entender el porqué de su construcción. Para ello, tenemos que retroceder hasta los siglos XVI y XVII cuando la nobleza francesa creía que la mejor forma de demostrar el poder de un reino era mediante las riquezas. Cuanto más grandes fueran sus castillos, cuantas más obras de arte decorasen sus estancias, cuanto más oro luciese en sus cuberterías, cuanto más frondosos y coloridos fueran sus jardines... más invencibles parecerían a ojos de sus enemigos...
¿Quién se apunta a visitarlos uno a uno?

1. Castillo de Chambord

Mi favorito, sin duda.
Actualmente es el castillo más grande de todos los que se erigen en el valle del Loira.
A pesar de que originalmente se construyó solo como residencia de descanso para el Rey Francisco I durante sus períodos de caza, hoy en día está considerado como uno de los castillos más importantes de esa ruta y de toda Francia.
En su exterior, lo primero que llama la atención es la tranquilidad que se respira y es que, a pesar de ubicarse a unas 2 horas de París, se localiza en plena naturaleza, rodeado de inmensos jardines y un bonito lago. El estilo que predomina en todo el castillo es el Renacimiento francés, aunque también podemos encontrar en él elementos medievales y otros propios del clasicismo italiano.
Una vez dentro, la protagonista del castillo es su escalera de doble hélice. Una estructura muy curiosa que os propongo que comprobéis vosotros mismos: empieza a subir la escalera por un tramo y que otra persona lo haga por el opuesto... ¡os veréis en todo momento pero nunca os cruzaréis por el camino!
Quitando esta ingeniosa escalera del Renacimiento, el interior del castillo no esconde gran mobiliario u obras de arte como lo hacen otros castillos de la región del Loira. Sin embargo, todo queda perdonado una vez se sube a las torres y se obtiene una panorámica difícilmente superable.
Para finalizar la visita a este castillo no hay nada mejor que perderse por sus jardines. Además, si es la hora de comer no hay nada mejor que hacer un picnic cerca del lago.
Para los menores de 26 años la entrada al castillo es gratuita, para el resto son 11€. Hay un aparcamiento en la zona pero se paga aparte.

2. Castillo Real de Amboise

A unos kilómetros de Tours se encuentra el castillo en el que reposan los restos de Leonardo Da Vinci.
El castillo, rodeado por altas murallas, se encuentra integrado en el municipio de Amboise pero se distingue fácilmente del resto de edificios, ya que se encuentra en lo alto de una colina.
El paso de los diferentes reyes que habitaron el castillo está muy presente en los diferentes estilos presentes en toda la estancia. Sin embargo, también hay que echar de menos numerosos elementos que se destruyeron durante la Revolución Francesa. En la capilla de San Humberto se puede visitar la tumba de Da Vinci, que pasó sus últimos años en este castillo como pintor de la Corte. La capilla en sí es muy bonita, especialmente el exterior.
La entrada cuesta 10€ (castillo+capilla).

3. Castillo Real de Blois

Dominando, desde lo alto, a toda la ciudad de Blois, este castillo esconde una gran riqueza arquitectónica. La visita a las diferentes estancias del castillo te darán una visión muy realista de cómo se vivía en la Corte.
Este castillo jugó un papel muy importante en la vida de Juana de Arco ya que fue aquí donde "la doncella de Orléans" recibió la bendición del arzobispo de Reims para partir a Orléans a combatir el asedio inglés.
Si es posible, recomiendo visitarlo en los meses de abril a septiembre ya que en la fachada del patio tiene lugar un magnífico espectáculo de luces y sonido que cuenta los acontecimientos célebres de la historia de Blois y su castillo.
La entrada cuesta 10€ o 15€ con el espectáculo de luces y sonido (son et lumière).
Blois es una ciudad muy interesante y que merece la pena visitar. Además de su castillo, son de interés turístico la Casa de la Magia, la catedral, la iglesia de San Nicolás, sus calles estrechas... Es una ciudad con mucho encanto y un buen sitio donde pasar la noche.

4. Castillo de Angers

En la ciudad de Angers llama la atención su castillo, o más bien fortaleza, medieval del siglo XIII.
En lo que a arquitectura respecta, este castillo se aleja mucho del resto de los que forman parte de la región del Loira y es precisamente por esto por lo que merece la pena visitarlo. Aquí se echa en falta la exagerada ornamentación que predomina en otros castillos como el de Blois.
El paso de los años se puede apreciar en cada rincón del mismo: desde el puente levadizo o sus 17 torres de pizarra hasta las dependencias de los condes de Anjou. Sin embargo, creo que lo que más llama la atención es el contraste entre la austera apariencia de la fachada del castillo y los hermosos jardines plagados de numerosas plantas exóticas. ¡Es un castillo verdaderamente extraordinario!
La entrada es gratuita para los menores de 25 años, para el resto cuesta 8€.

5. Castillo de los Duques de Bretaña

En pleno centro de la ciudad de Nantes, el castillo de granito blanco de los Duques de Bretaña se diferencia fácilmente entre las bastas murallas que rodean la ciudad. No se puede visitar la ciudad y pasar por el alto el castillo palaciego y la catedral de San Pedro: los monumentos más antiguos y emblemáticos de Nantes.
Entre sus numerosas restauraciones se encuentra la inclusión de un museo de Historia al que todavía se puede acceder. Recomiendo visitarlo de noche ya que el juego de luces lo hace aún más bonito.
Entre los meses de septiembre y junio, el primer domingo de cada mes, la entrada es gratuita. El resto de días el precio es de 5€.

6. Castillo de Chenonceau

A unos kilómetros de Tours se encuentra este castillo, el segundo más visitado de Francia después del Palacio de Versalles. Este majestuoso castillo se encuentra atravesando el río Cher (hay quienes dicen que es un puente en sí) y está rodeado por preciosos jardines, como el de Catalina de Médicis, y un laberinto. Asimismo, los amantes del arte disfrutarán de lo lindo en la galería Médicis, donde encontrarán una colección de obras de arte inéditas. Popularmente se conoce a este castillo como "El castillo de las Damas", en honor a sus verdaderas protagonistas: Catalina de Médicis y Diana de Poitiers.
La entrada cuesta 11€. Muy recomendada la visita a este castillo aunque hay que tener en cuenta que solo se puede llegar en tren.


Como he dicho antes, la ruta de los Castillos del Loira la componen otros muchos castillos como el de Valençay, el de Sully-Sur-Loire, el de Villandry, etc. pero creo que los que he descrito son los imprescindibles. A quien decida visitar estos magníficos castillos, le recomiendo dedicar un día a visitar ciudades de la zona como Orléans, Tours, Blois, Nantes o Angers y partir desde ellas a los diferentes castillos mencionados.

La ruta de los castillos del Loira está pensada para poder realizarse en bici ya que los caminos están bien adaptados y señalizados, aunque también es posible realizarla en tren (aunque sale bastante caro) o en coche. En cuanto a la visita de los castillos, es cierto que el precio de la entrada es caro y si se pretende visitar muchos de ellos, al final nos puede salir por un ojo de la cara. Creo recordar que existe un bono, Châteaux Pass, que permite visitar un número determinado de castillos por un precio algo más asequible.
Os recomiendo hacer esta ruta al menos una vez en la vida, es una forma diferente de conocer Francia y la región del Valle del Loira. Quizás la mejor época del año para realizar la visita sea entre los meses de mayo y agosto para evitar el mal tiempo y el frío y para que los jardines estén al 100%.


Bon voyage!

Entrada relacionada:
Bonjour Orléans

martes, 16 de febrero de 2016

Lovaina: la desconocida belga

Si Brujas es la gran ansiada ciudad belga, Lovaina es la gran desconocida a pesar de ser preciosa. A unos 20 minutillos en tren de Bruselas nos topamos con esta pequeña pero encantadora ciudad que sufrió grandes pérdidas durante la Primera Guerra Mundial y que hoy en día es una de las grandes ciudades universitarias de toda Bélgica. No hace falta pasar mucho tiempo en Lovaina (Leuven en flamenco) para darse cuenta de que cada uno de sus rincones y plazas es todavía más encantador que el anterior.
Lovaina

Si llegamos a la ciudad en tren o en autobús con lo primero que nos toparemos será con la Plaza de los Mártires (Martelarenplein), una de las más importantes de la ciudad. En esta plaza podemos encontrar diferentes bares con terraza donde podemos almorzar si hace buen día. Calle abajo y sin pérdida alguna llegamos al epicentro de la ciudad: a la Plaza del Ayuntamiento.

Ayuntamiento
En la Plaza del Ayuntamiento (Grote Markt) nos llamará la atención una fuente pequeñita con un monigote que lee un libro mientras se echa agua por la cabeza. Esta fuente es el símbolo de esta ciudad universitaria, de ahí su nombre "Fuente de la Sabiduría" (Font Sapientiae). Igual que ocurre en Bruselas con el Manneken Pis, a esta estatua también la visten con diferentes trajes durante las diferentes fiestas de la ciudad.

En la misma Plaza del Ayuntamiento, quedaremos fascinados por el Ayuntamiento de la ciudad, una imponente fachada gótica compuesta por altas torres y diferentes figuras que representan diferentes escenas de la historia de la ciudad. Afortunadamente, este edificio se libró de la devastación que asoló a la ciudad en la Primera Guerra Mundial aunque no corrió la misma suerte durante la Segunda Guerra Mundial cuando quedó seriamente dañado hasta que más tarde se pudo llevar a cabo su reconstrucción.
En uno de los laterales de este edificio encontramos la Oficina de Turismo. Por último, en esta plaza nos topamos también con la iglesia de San Pedro, una de las pocas del mundo que recibe el título de Iglesia Magistral.
Otra de las plazas que inundan la ciudad es la llamada "Plaza Antigua" (Oude Markt). En esta plaza encontramos una infinita sucesión de bares y terrazas, llegándose incluso a conocer como "la barra más larga del mundo". Es el lugar de excelencia del ocio nocturno aunque de día es ideal para comer o incluso para pedirse un buen cartucho de patatas fritas con alguna salsa... ya que los belgas se atribuyen la invención de este aperitivo y presumen de tener una receta única para freírlas, ¿por qué no probar uno? El pequeño sale por unos 2,5€ pero van bien despachados.
De plaza en plaza y tiro porque me toca.
La siguiente parada es la Plaza de la Universidad (Ladeuzeplein). Aquí merece la pena visitar la fachada de la universidad que alaba la ayuda prestada por los americanos tras los bombardeos que sufrió la ciudad en ambas guerras mundiales. Se puede entrar e incluso subir al campanario pero no merece demasiado la pena: dentro hay una exposición de la historia de la ciudad que además solo está en flamenco e inglés y las vistas desde la torre tampoco son gran cosa... os podéis ahorrar el dinerillo y subir mejor a la torre de Brujas. En diciembre esta plaza acoge al mercado de Navidad y los viernes un mercado de frutas y verduras. En medio de la plaza nos llamará la atención un escarabajo verdoso ensartado en una aguja que se instaló frente a la universidad para celebrar su 575 aniversario... no pega mucho con la estética de los alrededores pero resulta divertido.
Por último, es interesante dar un tranquilo paseo por el Beaterio Mayor de la ciudad (Beguinaje Mayor) declarado Patrimonio de la Humanidad. El beaterio se encuentra a unos 15 minutillos del centro de Lovaina pero merece la pena pasarse por allí.
Ya que la ciudad es pequeñita y se puede visitar en una mañana, se puede completar la excursión con la visita a otras ciudades próximas como Malinas. Quizás esta ciudad no aparezca como una de las principales ciudades del circuito belga pero, para mi gusto, merece mucho más la pena que otras.

¡Nos leemos en la próxima!

Entrada relacionada:
Brujas

viernes, 15 de enero de 2016

Edimburgo: Old Town

Para muchos Escocia es como ese dulce que siempre quieres probar pero nunca tienes la ocasión. La verdad es que ¿a quién no le gustaría visitar este país de verdes paisajes? Yo por fin salí del antojo hace un par de años y me llevé tan buena impresión que pienso volver las veces que haga falta.

La ciudad de Edimburgo está ubicada en un volcán inactivo que hace que la ciudad presente diferentes niveles. De hecho, la ciudad se divide en dos partes: la ciudad nueva, New Town, y la vieja, Old Town. Lo que más llama la atención a simple vista es lo diferente que son una parte y otra de la ciudad, desde el castillo de Edimburgo se aprecia perfectamente esta diferencia. Hay mucho que mencionar de Edimburgo: monumentos, leyendas, gastronomía, etc. y en una sola entrada es imposible cubrirlo todo por eso esta misteriosa ciudad y sus encantos protagonizan varias entradas de Maleta en Mano. Comencemos visitando la ciudad antigua, la Old Town.

La Old Town se caracteriza por sus edificios antiguos muy bien conservados, su imponente castillo y sus calles adoquinadas. La calle principal de esta parte de la ciudad es la Royal Mile, una calle muy larga que une al castillo, en el punto más alto, con el Holyrood Palace, en el punto más bajo de la calle.
Para recorrer la Royal Mile lo mejor es empezar visitando el castillo. La entrada es algo cara, unas 10 libras, pero merece la pena ya que es de los pocos monumentos de la ciudad que no son gratuitos. El castillo encierra diferentes estancias donde se puede ver la lucha escocesa por conseguir la, aun inexistente, independencia, la sala de las joyas de la corona, el museo militar, etc. Cada sala incluye una temática diferente que cuenta de alguna forma la historia de Escocia y de su capital, Edimburgo. A las 13:00h todos los visitantes se agolpan en el patio central para asistir a un espectáculo único: el cañonazo de las 13:00h, ¡no os lo perdáis!

St Giles Cathedral
Una vez visitado el castillo de cabo a rabo, se tardan unas horitas, descendemos la Royal Mile pasando por sus diferentes pubs, cafés, músicos callejeros tocando las gaitas para ganarse un dinerillo... y llegamos al ayuntamiento. El edificio no es llamativo ni especialmente impresionante pero si se pasan los soportales podremos ver en el suelo la firma de J.K Rowling, autora de la saga Harry Potter (supuestamente Edimburgo sirvió de inspiración a esta escritora para su famosa saga). A la entrada verás la estatua de Hume y si eres estudiante ¡no puedes dejar pasar la oportunidad de tocarle el dedito del pie para que te dé suerte en los próximos exámenes! Si seguimos un poco más adelante, nos topamos con la catedral de la ciudad, St Giles' Cathedral, que data del siglo XII (si es hora de misa ni intentes entrar ya que hay un "portero" que no te va a dejar, mejor dejarlo para más tarde).
¡Ah! si a la entrada de la catedral miras al suelo y ves una especie de corazón en el que escupe todo el mundo no te asustes, es como la Fontana Di Trevi escocesa, si quieres volver tienes que escupir, eso sí dentro del corazón, nada de ir por ir escupiendo a diestro y siniestro...
Si seguimos calle abajo llegamos a un edificio que desentona bastante con el resto de arquitectura de esta Old Town ya que presenta una fachada muy moderna: el parlamento escocés. Finalmente el punto final clave en esta calle es el Holyrood Palace, el palacio de verano de la reina Isabel II. La entrada a este palacio no es gratuita y en esta ocasión la entrada no merece la pena porque hay muchas estancias cerradas, la abadía está de reformas... se puede admirar simplemente desde fuera y ahorrarse unas libras.

Para terminar la visita a esta ciudad vieja no hay nada como acercarse al Grassmarket. En esta plaza encontrarás los mejores pubs y bares de toda la Old Town y además podrás disfruatr de música en directo mientras decides qué cerveza o qué whisky pedir. También es interesante acercarse a esta calle para recorrer la que fue la calle que inspiró a J.K. Rowling para crear "El callejón Diagon" en su mágica saga (es curioso además que en esta calle haya una tienda de artículos de broma como la de los gemelos Wesley).
Grassmarket, Victoria Street
Pero la Old Town no es todo lo que se ve a simple vista. Bajo la Royal Mile existen varios pasadizos en los que vivían los enfermos de peste, los que no tenían una casa donde pasar la noche, etc. En la ciudad se organizan rutas guiadas por estos pasadizos y por todo el suspense que cubre Edimburgo, si te interesa pásate por la entrada Edimburgo: ciudad de leyendas y misterio, merece la pena.
Para poner punto y final a esta cara de Edimburgo, no te pierdas este magnífico vídeo:

See you soon, folks!

Entradas relacionadas:
Edimburgo: New Town
Edimburgo: ciudad de leyendas y misterio



viernes, 4 de diciembre de 2015

Navidad en Sevilla

Se acerca una de las fechas más señaladas en el calendario, la Navidad, y muchos aprovechamos estos días para hacer una visita a otros destinos todavía por conocer. El año pasado en la entrada Estrasburgo se pone guapa por Navidad pudimos disfrutar del mercado navideño de esta bonita ciudad francesa o tomarnos un vino caliente mientras recorríamos sus calles. Como bien dije, y sigo manteniendo, Estrasburgo es la Capital de la Navidad por algo... Sin embargo, en España también tenemos destinos que muestran su mejor cara durante las Navidades. Este año os recomiendo Sevilla.

Los escenarios principales del programa navideño de este año serán las Setas, la Alameda de Hércules, la Plaza de San Francisco y el Palacio de San Telmo. Podremos disfrutar de todas sus actividades desde el 8 de diciembre hasta el 6 de enero.

PATINAJE SOBRE HIELO, TOBOGANES Y OTRAS ACTIVIDADES


En el Prado de San Sebastián, en pleno centro histórico de la ciudad, se instala una pista de hielo para los que quieran probar su destreza sobre patines de hielo. Los que no se atrevan pueden deslizarse por el tobogán de hielo que está instalado también en este recinto, montar en Tiovivo o subirse a la noria.
No importa si nos decidimos por una u otra actividad porque un chocolate caliente siempre sienta bien por estas fechas y aquí podemos encontrar algunos puestecillos con chocolate caliente, buñuelos o churros. ¡Ideal para entrar en calor y reponer fuerzas!
Otras pistas de hielo también muy recomendables se encuentran instaladas en la Plaza de San Francisco (detrás del Ayuntamiento) y en la Alameda de Hércules, estas están diseñadas especialmente para los más pequeños.
pista de hielo y noria del Prado de San Sebastián

 

LUCES Y SONIDO


Desde hace unos años el mapping reúne cada día a cientos de curiosos que se quieren dejar sorprender por el espectáculo de luces, sonido e imágenes en 3D que tiene lugar en una de las fachadas del Ayuntamiento. Sin embargo, este año estamos ansiosos por disfrutar de 3 espectáculos parecidos que tendrán lugar en Las Setas (un espectáculo circense de 360º), en la Alameda podremos disfrutar de un "mural sonoro" y en el Palacio de San Telmo los pequeños de la casa disfrutarán con el teatrillo "El niños que fuimos es quien nos alumbra". Hasta el 23 de diciembre no podremos disfrutar de este nuevo programa navideño pero mientras tanto podemos echarle un vistazo al espectáculo del año pasado. Este año posiblemente sea parecido...




MERCADOS NAVIDEÑOS


En El Prado, la Plaza Nueva o La Alameda se concentran puestecillos donde comprar artesanía, frutos secos, postales navideñas, etc. y donde se puede disfrutar de la animación característica de estas fechas. En la Plaza Nueva podemos disfrutar también del belén instalado en el arco del Ayuntamiento y de la propia fachada del Ayuntamiento, preciosamente iluminada. En La Alameda nos espera lo mejor: los más pequeños pueden montarse en un camello, acudir al cuentacuentos o simplemente disfrutar de los villancicos que cantan algunos grupos de música callejeros.

FERIA DEL BELÉN

Si cada año montas en casa el belén y te gusta añadirle alguna casita nueva, cambiar algún pastorcillo o renovar a los Reyes, en Sevilla puedes encontrar todo esto y mucho más. Hasta el 23 de diciembre puedes pasarte por esta feria ubicada a los pies de la catedral y comprar todo lo necesario para el belén. Además de encontrar lo fundamental, aquí podremos encontrar detalles tan minuciosos como fruta, verduras, zambombas para los pastorcillos...
Además si quieres un belén original, en algunos puestos venden cabezones muy simpáticos. 


5 DE ENERO: CABALGATA DE REYES MAGOS


carroza Vikinga
El día grande de estas fechas es sin duda el día 5 y en Sevilla la ilusión se vive de una forma diferente, espectacular.
La cabalgata de Reyes sale sobre las 15:00 del Rectorado, en pleno centro de la ciudad, para recorrer las principales calles de Sevilla y volver a entrar en el Rectorado a eso de las 22:00. Durante estas horas unas 30 carrozas animadas con diferentes temáticas y cargadas de niños y mayores pondrán a prueba al público en su habilidad de coger caramelos y otros regalos al vuelo. Cada año se incluyen carrozas nuevas aunque las que nunca cambian son la de los tres Reyes Magos, por supuesto, la Estrella de la Ilusión, que abre paso a la cabalgata, el Mago de la Fantasía o el Gran Visir. Si bonitas son las carrozas de día, de noche lo son aún más con todas sus luces encendidas. Recomiendo ver la cabalgata dos veces: una de día y otra de noche. Como sitio clave para disfrutar a lo grande no hay nada mejor que irse al tramo San Pablo-Reyes Católicos ya que los vecinos decoran los balcones con enormes globos que tiran al público para que los vayan pasando de unos a otros y, además, suelen sacar al balcón unos enormes muñecos de nieve hinchables que "bailan" con los beduinos las canciones que toca la banda: muy muy original.
Si sobrevivimos a estos "caramelazos" también lo pasaremos en grande acompañando a los beduinos en sus bailes tan populares como "El corro de la patata", "El patio de mi casa" o el "Caballo camina pa'lante...".
 No importa qué lugares de la ciudad visites, por qué calles pases o en qué actividades decidas participar, vayas donde vayas Sevilla te sorprenderá con preciosos adornos navideños y luces o con el imponente árbol de navidad de Puerta Jerez.

Avenida de la Constitución

Feliz Navidad

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Budapest se ilumina en Navidad
Sevilla de la A a la Z

viernes, 13 de noviembre de 2015

París: Montmartre

La Ciudad de la luz tiene tanto que contar... y es que París no es solo la Torre Eiffel o Notre Dame. Yo no me canso de visitar esta ciudad y creo que nunca lo haré porque París es de esas ciudades en las que descubres algo nuevo cada vez que vas. Es una ciudad tan grande que no es difícil encontrar rincones nuevos o que nos han pasado inadvertidos en otras ocasiones. En esta entrada me gustaría compartir una visita única al barrio más bohemio de París: el Montmartre o barrio de los pintores. No me extraña que este barrio sea aún más encantador, si cabe, por la noche, pero yo la verdad es que recomiendo visitarlo antes de que anochezca para evitar pasar malos ratos, ya que su fama le precede y no sin razón.


Moulin Rouge
La primera vez que pisé este barrio comencé mi aventura visitando la fachada del Moulin Rouge. La verdad es que me esperaba algo más grande, de acuerdo con su reputación, y me sorprendió toparme con un mini molino. Aún así me hice la foto de rigor como todo el mundo. Como es lógico, el Moulin Rouge es mucho más llamativo por la noche pero como he dicho antes mejor prevenir que curar y visitarlo de día. Encaminándonos hacia la joya de este barrio, la basílica del Sacre Coeur, recomiendo coger la calle Lepic, rue Lepic, donde nos espera el parisino y cinematográfico Café des 2 moulins. Así por el nombre igual no dice mucho pero si entramos, nos recordará a esa mítica cafetería de la película de Amélie... y no es solo que nos recuerde al del la película, ¡es el de la película! De hecho, si la has visto seguramente cada rincón de este barrio te recuerde a alguna escena del film puesto que casi la totalidad de ella está ambientada y grabada en Montmartre. Otro de los escenarios de la peli es la frutería de Monsieur Colignon, que la podemos encontrar en la rue Trois Frères. Verdaderamente es una frutería y su propietario ha conservado el letrero que se puede ver en la película "Maison Colignon, fondée en 1956".
Place du Terre


crêpe nutella
Una vez visitada la cafetería, seguimos calle arriba y cuando ya vamos con la lengua fuera, cansados de tanto subir y subir, llegamos a una plaza donde podemos reponer fuerzas tomándonos el mejor crêpe que he probado en toda Francia, la Place du Tertre. No busques una cafetería o una pastelería típica francesa porque nada más lejos de eso. Según llegamos a la plaza, a la izquierda, hay un minúsculo establecimiento (no más grande que la puerta de entrada de un edificio) con un señor, o monsieur en este caso, que no da a basto haciendo crêpes para tanta gente. Hay un sinfin de variedades tanto dulces como salados y están muy bien de precio, mi recomendación: crêpe de nutella.


Ya con el estómago lleno después de la larga caminata lo que nos queda es perdernos por las callecitas estrechas y adoquinadas del Montmartre. Todas ellas desembocan en la basílica del Sacre Coeur así que, ¿por qué no recorrerlas todas? En estas calles se suceden numerosas tiendas de recuerdos, pintores y músicos callejeros, bares con terrazas... hay un poco de todo. Una vez que nos hayamos empapado bien de la esencia de este barrio a lo largo de sus callejuelas y hayamos comprendido por qué se le conoce popularmente como "el barrio de los pintores", es hora de llegar a la parte más alta de la colina del Montmartre: la basílica del Sacre Coeur (Sagrado Corazón).

basílica del Sacre Coeur
Esta basílica de estilo romano-bizantino es asombrosa tanto por fuera como por dentro y desde ella se obtienen unas vistas preciosas de la ciudad parisina. Su construcción se finalizó en el año 1914 pero no fue hasta cinco años más tarde cuando finalmente se estableció como lugar de culto. Lo que más llama la atención de este edificio religioso de mármol blanco es su torre más alta, de 83 metros, considerada como el punto más alto del Montmartre. La basílica se puede visitar por completo: se puede subir a la cúpula o domo para ver cómo París se extiende ante nosotros, visitar la cripta (aunque esta visita no es gratuita) y por supuesto toda la planta de la basílica, en la que nos llamará la atención en el techo el mosaico más grande que existe en toda Francia. Así como curiosidad, para los que se quieran llevar de recuerdo de París el típico llavero de la Torre Eiffel, aconsejo que lo compren a la entrada del Sacre Coeur ya que allí hay numerosos vendedores ambulantes que tras un breve regateo te venden 5 o incluso 6 llaveros por solo 1€.
Para dar por concluida nuestra visita al Montmartre hay que desandar lo andado, pero bueno es más fácil bajar que subir, ¿no? Se puede bajar andando o bien en funicular, yo la verdad para ahorrar dinero bajaría andando porque tampoco es tan cansado y a unas malas incluso podemos sentarnos a descansar un poco en el césped que hay a los pies de la basílica. Una vez abajo se abre una especie de plaza con un tiovivo muy bonito desde donde podemos contemplar, a lo alto, la majestuosa basílica que acabamos de visitar. Por los alrededores hay también numerosas tiendas de recuerdos y la parada del metro. También puedes visitar el Montmartre al revés, subiendo hasta el Sacre Coeur en funicular o andando (son 197 escalones o rampas) y recorrer el barrio hasta llegar al Moulin Rouge, pero a mí me gusta más dejar la basílica para el final. ¡Cuestión de gustos!


Bon voyage!

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París: de Notre-Dame al arco del Triunfo

jueves, 15 de octubre de 2015

Praga entre brujas y fantasmas

Lo prometido es deuda y a dos semanas de la celebración de Halloween, Mireia Lopez se ha atrevido a compartir en Maleta en Mano su terrorífica pero divertida experiencia en Praga. En su correo Mireia me decía que le encantaría poder llevar un blog pero que no tiene tiempo suficiente así que te agradezco que hayas dedicado unos minutillos a escribir estas líneas. Gracias también al resto de bloggers, aficionados al turismo, etc. que me han mandado sus recomendaciones, me apunto vuestras sugerencias. Os dejo el relato de Mireia tal y como me lo mandó:
"Praga es una ciudad perfecta para pasar Halloween ya que el misterio que rodea a la ciudad durante todo el año se acentúa en esta noche...
Hace dos años unos amigos y yo decidimos pasar cuatro días en la capital checa. Como somos muy frikis de Halloween, cada año intentamos hacer algo diferente y ese año tiramos la casa por la ventana y nos fuimos a Praga con las maletas llenas de maquillaje, colmillos postizos y mucha sangre...
El 31 comenzamos nuestra locura con la visita al Museo de los Fantasmas, Ghost Museum, y al Museo de la Tortura. Nosotros fuimos disfrazados y fue realmente divertido. La verdad es que estos museos pierden parte de su propósito cuando vas en grupo y cada decoración es más un motivo de burla que de miedo pero se pasa realmente bien. Después de visitar los museos nos dejamos caer por la capilla del Osario de Sedlec en la que la decoración con esqueletos humanos nos hizo sentirnos dentro de una película de terror. Con la visita a esta capilla concluyó nuestro "tour cultural" y decidimos ir al centro para ver el ambiente y tomar unas cervezas.
Tengo que decir que impone bastante pasar por el Puente de Carlomagno de noche y rodeados de más gente disfrazada de tanto monstruo de película. Es increíble cómo tanta gente, turistas y no turistas, se van a este puente a hacerse sus fotos de Halloween y además no les importa juntarse con otros personajes míticos para completar sus fotos. La catedral de la ciudad también ayuda a crear esa atmosfera de misterio y terror. Por los alrededores de la catedral, mientras nos hacíamos fotos con El Conde Drácula, La Novia Cadáver o Chuky, nos encontramos con un grupo de estudiantes españoles que nos invitaron a acompañarlos al cementerio judío y aceptamos sin pensarlo. Creo que fue lo más interesante de la noche.

El día 1 por la noche, siguiendo la recomendación de los españoles que nos encontramos la noche anterior, decidimos acudir a un festival muy famoso en la ciudad estos días: Bloody Sexy Halloween. Una vez más fuimos disfrazados y lo pasamos en grande escuchando buena música en directo. También nos presentamos al concurso de disfraces pero no ganamos ninguno de los 3 premios... ¡qué pena! Por los visto está complicado conseguir entradas para esta fiesta ya que las entradas se agotan hasta casi un mes antes, ¡suerte que a nosotros nos colaron! Quizás había demasiado niñato pero el ambiente en general era bueno y la música genial.

Hace ya dos años de esta experiencia inolvidable pero la recuerdo como si hubiese sido hace dos meses. Praga es un destino más que recomendable pero aún más para celebrar Halloween. Eso sí, lo mejor es dejarse llevar por la gente que te encuentras por la ciudad: serán ellos los que te descubran los mejores lugares, fiestas y compañía para pasar esta noche."

viernes, 4 de septiembre de 2015

Toma 3: luces, cámara, acción

No hay dos sin tres, o al menos eso dicen. En esta entrada volvemos a concebir el turismo como algo más que una simple visita a las calles de Sevilla, la isla griega de Skópelos o Venecia. A mí, una apasionada del cine, me encanta saber dónde se filmaron determinadas escenas de mis películas favoritas y cuando viajo a lugares que sé que han servido de platós de rodajes muevo cielo y tierra para acercarme a una simple calle, una simple puerta, etc. En esta ocasión incluyo clásicos como Indiana Jones y la última cruzada o La lista de Schindler así como otras películas más modernas y taquilleras como Mamma Mia!, Sherlock Holmes: juego de sombras y Noche y Día.

Indiana Jones y la última cruzada, Venecia


Quizás la iglesia de San Barnaba no sea el monumento más reconocible de Venecia pero también tiene su encanto y si no que se lo digan a los productores de la saga Indiana Jones, que la eligieron como escenario para su película.
En su afán por encontrar a su padre, Indy acude a la biblioteca (que realmente es la iglesia) donde desapareció. El interior de la "biblioteca" no se corresponde con el de la iglesia, supongo que será un simple decorado. Aunque el interior de la iglesia no es nada del otro mundo, la fachada es bonita y se encuentra cerca de otros puntos de interés de la ciudad como el "Puente de los puños".


Sherlock Holmes: juego de sombras, Estrasburgo


La ciudad francesa de Estrasburgo da comienzo a la secuela de Sherlock Holmes. Los primeros segundos de la cinta, con la explosión y el atentado, muestran la preciosa catedral de la ciudad así como las calles y la plaza que la rodean. Si bien fue necesario añadir estandartes o modificar las tiendas y sus letreros para ambientarlos, a los que hemos visitado Estrasburgo no nos pasa desapercibida la silueta de la imponente catedral.







Noche y Día, Sevilla


La película, protagonizada por Tom Cruise y Cameron Diaz, grabó parte de su trama en las calles del centro de Sevilla y Cádiz. En el fragmento que incluyo a continuación podemos ver a los protagonistas esquivando los tranvías sevillanos o pasando por debajo del arco del Ayuntamiento de la capital hispalense... pero claro, también los vemos rodeados de corredores de Sanfermín... Obviamente no podemos mezclar Sevilla con los Sanfermines pero bueno, dejémoslo en que es cine y aquí todo vale...


Mamma Mia!, Skópelos


Y tras tantas películas de acción, voy a dedicarle unas líneas a una película que me parece muy divertida y con unas localizaciones espectaculares: Mamma Mia!
Uno de estos afortunados lugares para el rodaje de la película fue la isla griega de Skópelos. Si nos dejamos caer por Grecia recomiendo hacerle una visita a esta isla porque tiene unas playas y unas calas preciosas. Además, la isla tiene mucho encanto y el simple hecho de pasear por sus calles transmite una tranquilidad absoluta: casitas blancas con macetas de flores multicolores, calles empedradas y empinadas, el mar Egeo de fondo... Una de las escenas en las que aparece la isla la protagoniza Sophie cuando manda las invitaciones para su boda, creo recordar que en la película no se mantiene el nombre original de la isla, pero sin dudas es Skópelos.
A la isla se puede acceder tanto en avión como en pequeños barcos, yo, aunque se tarde un poco más de tiempo, recomiendo hacerlo en barco porque es mucho más bonito.


La lista de Schindler, Cracovia


Esta es una de mis películas favoritas y aunque todavía no he tenido la oportunidad de visitar Cracovia hace ya tiempo que investigué sobre las localizaciones del film por si alguna vez me dejo caer por Polonia.
Una de estas localizaciones la encontramos en el barrio judío de Kazimierz, en Cracovia. En este barrio se rodaron la mayoría de las escenas de la película ya que hace las veces de guetto judío, aunque en realidad no lo era. Por lo visto, Spielberg tenía la intención de grabar las escenas en el propio guetto judío pero como estaba demasiado modernizado, finalmente optó por el barrio de Kazimierz que sí mantiene aún la esencia de las casas de la época.

¡LUCES, CÁMARA, ACCIÓN!

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