lunes, 9 de marzo de 2015

París: de Notre-Dame al arco del Triunfo

Oh là là Paris...!
París es una ciudad grande en la que hay tanto que ver que es normal que se nos quede algo atrás. Sin embargo, si nos organizamos bien podemos verlo todo en varios días. Tras perdernos por el barrio de los pintores, en esta ocasión recorreremos París de una punta a la otra, empezando por la preciosa catedral de Notre-Dame y terminando en los famosos Campos Elíseos. En un día, y tomándonoslo con tranquilidad, podemos visitar la orilla este del Sena y admirar algunos de sus monumentos más populares. Dejaremos para otro día la orilla contraria.

Notre-Dame
gárgola
La joya de la arquitectura gótica merece una visita detenida.
Si bonita es su imponente fachada, el interior no se queda atrás: preciosas vidrieras y rosetones colorean el interior de Nuestra Señora de París. Hay que guardar fuerzas para subir sus empinadas escaleras que llevan a los diferentes cuerpos de la catedral. Recomendadísimo el subir hasta el campanario para ver de cerca las gárgolas, la aguja y las famosas campanas que tienen un papel fundamental en la novela de Victor Hugo, Notre-Dame de Paris. Además de poder ver de cerca las gárgolas o las campanas, las vistas de todo París son impresionantes. Si subir cansa ya aviso que bajar tampoco es que sea mucho más fácil pero el esfuerzo habrá merecido la pena.
Una vez visitada Notre-Dame, justo delante de la fachada principal, en la plaza que se abre, podemos hacernos la tradicional foto en el kilómetro 0 de la capital.


Pompidou
Si nos desviamos un poquito de la vera del Sena podemos dejarnos caer por el centro Pompidou. El edificio en sí es bastante curioso y la fuente que hay fuera es muy original y llamativa. Dentro del centro podemos disfrutar del museo de arte moderno que incluye diferentes exposiciones permanentes y temporales, de la biblioteca y de los conciertos y actividades que se celebran en fechas determinadas.
El primer domingo de cada mes la entrada es gratuita y los menores de 26 años pueden entrar gratis todos los días.
fuente Stravinsky

Museo del Louvre
El museo del Louvre necesita un día entero, o incluso más, para poder visitarlo en su totalidad. Sin embargo, aunque no entremos a ver las colecciones, merece la pena pasearse por el exterior y ver sus pirámides de cristal. También podemos acercarnos al Puente de las Artes (pont des Arts) que se ha hecho bastante famoso en la ciudad tras la novela de Federico Moccia, Tengo ganas de ti. Muchas parejas dejan un candado en este puente y, aunque el ayuntamiento no está muy a favor de esta constumbre, la verdad es que la perspectiva del puente llena de candados de diferentes colores, tamaños y formas llama mucho la atención.

Jardín de Tuileries
Desde el museo del Louvre podemos continuar la visita a través del jardín de las Tullerías (Tuileries). Este jardín es perfecto para desconectar de la gran ciudad y muy apropiado si queremos parar a descansar. Al final del jardín nos toparemos con el obelisco y, según la época del año, podemos encontrarnos también con la noria que se instala allí entre los meses de noviembre a febrero. En el parque hay algunos kioskos que venden crêpes y gofres tanto dulces como salados.


Campos Elíseos (Champs Elysées)
Casi sin darnos cuenta pasamos del tranquilo jardín de Tuileries a la bulliciosa avenida de Champs Elysées. En esta famosísima avenida encontramos tiendas de marcas muy variadas: moda, complementos, perfumerías, la tienda Disney... Además de tiendas, predominan las numerosas "boulangeries" y cafeterías donde podemos tomarnos un pain au chocolat o un croissant. Muchas de estas cafeterías ofrecen menús (bollería+bebida) por unos 3€. La Brioche doré tiene una gran variedad de pasteles y bollería y los cafés son de los mejores de la ciudad.


Arco del Triunfo
Y tras recorrer la siempre animada avenida de Champs Elysées por fin llegamos al que pondrá el punto y final a nuestra visita de hoy: el arco más grande del mundo construido por orden de Napoleón para conmemorar la victoria del emperador en la batalla de Austerlitz. A los pies del arco, cada día a las 18:30, se enciende una llama para recordar al "soldado desconocido". Este acto es bastante curioso y reúne cada día a muchos turistas y curiosos. Se puede subir al arco aunque, en mi opinión, es más bonito subir a Notre-Dame.



Será ya de noche, o casi, cuando lleguemos al Arco del Triunfo así que lo mejor es descansar para estar fescos al día siguiente... todavía queda taaanto por ver... la torre Eiffel, Les Invalides, el palacio de Versalles, el Panteón...


¡¡¡... nos leemos entonces en la próxima!!!

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París: Montmartre

martes, 24 de febrero de 2015

Edimburgo: New Town

Hace ya unas cuantas entradas visitamos la Old Town de Edimburgo. Esta vez cruzaremos el río para descubrir la otra cara de esta capital escocesa: la New Town o ciudad nueva.

Princes Street
La calle principal de esta parte de la ciudad es Princes Street, una calle muy concurrida donde se encuentran la mayoría de las tiendas y bares de la ciudad.
Desde el parque de Princes Street el castillo de Edimburgo parece inalcanzable. En este verde parque con banquitos de madera no es nada raro ver muchas ardillas, algo indiscretas, que no dudan en acercarse a ti para que les des de comer. El parque no es demasiado grande pero dar un paseo de una punta a otra es muy recomendable para desconectar del bullicio de la ciudad y, además, las vistas son insuperables. También en este parque podemos visitar el monumento levantado en honor al escritor escocés Walter Scott, The Scott Monument. Este monumento, que se asemeja a una aguja de catedral gótica, se aprecia prácticamente desde cualquier punto de la ciudad y desde lo más alto del Scott Monument se obtienen unas panorámicas de la ciudad asombrosas: toda Princes Street y el parque, el castillo de Edimburgo, el Holyrood Palace, el Calton Hill...
Si tienes que coger el transporte público, Princess Street acoge un gran número de líneas de autobús, paradas de taxi, trenes, etc.




Para los amantes del arte, la National Gallery incluye obras muy interesantes. Por otro lado, si os sobra tiempo el National Museum of Scotland, gratuito, es un lugar fantástico para echar un rato de risas. En él encontramos a la oveja Dolly, la primera oveja clonada, una réplica de dinosaurio, la primera cabina de teléfono que se estableció en la capital escocesa, etc... pero también podemos saber qué animal prehistórico seríamos según nuestro peso y estatura, podemos comunicarnos con otras personas de otras plantas del museo mediante un sistema de tuberías o incluso podemos meternos en un traje espacial... ¡La verdad es que es un museo muy original e interesante!


Calton Hill
Por último, mi lugar favorito de la ciudad también se encuentra en esta parte de la ciudad: el Calton Hill.
Igual que hace el castillo en la Old Town, este parque preside la capital escocesa desde una alta colina próxima a Princes Street. El Calton Hill se encuentra en uno de los extremos de Princes Street y se conoce popularmente como "la Atenas del Norte". Este apodo le viene por su monumento nacional de estilo griego que se construyó en honor a los caídos en las guerras napoleónicas pero que, debido a la falta de fondos, nunca llegó a terminarse. En este parque se erigen diferentes monumentos como el observatorio de Edimburgo o el monumento a Nelson, pero no es mi lugar preferido por eso, sino por sus vistas. Gracias a los diferentes desniveles que presenta Edimburgo casi desde cualquier zona de la ciudad se obtienen una preciosas vistas, pero en mi opinión las mejores son las del Calton Hill. De hecho, recomiendo subir al final de la tarde ya que, si hace buen tiempo, la puesta de sol es increíble: de esas que se quedan grabadas en la retina durante mucho tiempo.
Por otro lado, las leyendas más populares de la ciudad cobran vida en esta colina y en sus cementerios más cercanos. Recomendadísimo realizar el "tour de los fantasmas" que ofrece la oficina de turismo.


haggy
Para despedirse de la New Town recomiendo tomarse algo en un bar. Los bares y pubs de esta parte son muy diferentes a los de la Old Town ya que incluyen una decoración moderna con posters de fútbol o artistas famosos. Eso sí, nos volveremos igualmente locos decidiendo qué cerveza pedir ya que la extensa carta también la encontraremos en la ciudad nueva. En esta parte de la ciudad es también más fácil encontrar puestos de fish & chips. Como plato estrella de la gastronomía edimburguesa destaca el haggy de cordero.


Y así queda visitado lo más significativo de la New Town de Edimburgo... y después de tres entradas rememorando y compartiendo los principales rincones y peculiaridades de Edimburgo, es hora de decirle adiós a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.



See you soon, folks!

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Edimburgo: ciudad de leyendas y misterio

domingo, 4 de enero de 2015

El País Vasco: de la A a la Z

Y hoy directamente desde Copenhague llegamos al norte de España para visitar el País Vasco. A mí el norte del país me encanta y ahora mismo con el calor que hace ¿qué mejor que hacer un poco de turismo por el fresquito norte?

El País Vasco goza de un gran atractivo turístico que va desde la mera visita a monumentos, realizar rutas de senderismo en plena naturaleza o disfrutar de una extensa agenda cultural con festivales de cine o música. ¿Os apuntáis a hacer un repaso de la A a la Z por lo imprescindible de ciudades como Álava, Vizcaya o Guipúzcoa? ¡A disfrutar!

Aizkorri
A los amantes de la naturaleza y el senderismo les recomiendo al 100% subir a lo más alto de esta montaña: las vistas son espectaculares. Existen numerosas rutas para escalar la montaña, algunas parten de Guipúzcoa y otras de Álava. Si no recuerdo mal, el tiempo hasta llegar a lo más alto es de unas 4 horas, pero tampoco es obligatorio llegar hasta la cima, se puede disfrutar igual recorriendo solamente un tramo.

Bosque de Oma
¿Te imaginas visitar un museo al aire libre? ¿Cómo sería?
Pues puedo asegurar que el bosque de Oma, en la Reserva de la biosfera de Urdaibai (Vizcaya), es el museo más original que he visitado nunca. El escultor y pintor Ibarrola decidió usar los elementos de la naturaleza para crear arte moderno, ¡y el resultado es impresionante! Además, para aprovechar el viaje hasta Kortezubi se puede visitar la cueva de Santimamiñe y sus primitivas pinturas de más de 13.000 años. La visita al bosque se realiza siguiendo un mapa en el que se incluye el título y localización de cada obra. Por supuesto, también merece la pena visitar la Reserva de la biosfera de Urdaibai.

Concha
Sin duda alguna, la playa de la Concha es una de las principales señas de identidad del País Vasco. Se encuentra en pleno centro de San Sebastián y tiene la distinción de bandera azul. Además de tomar el sol o darse un baño (si el tiempo lo permite), en la playa de la Concha también se pueden practicar diversos deportes como el surf o el voley playa o simplemente dar un paseo hasta llegar a la isla de Santa Clara.

Deportes
El deporte oficial del País Vasco es la pelota vasca pero los deportes de aventura también están a la orden del día. En las playas no es nada raro ver a la gente haciendo surf y en la montaña las rutas en bici son muy bien recibidas. Yo me lo pasé muy bien recorriendo las marismas de la Reserva de la biosfera de Urdaibai en kayak. La verdad es que son muchas las opciones de turismo activo con las que cuenta el País Vasco, ¡solo hay que elegir la que más se adecua a cada uno!

Ermita
La ermita de San Juan es, para mi gusto, uno de los lugares más tranquilos y bonitos de Vizcaya. La ermita se encuentra exactamente en la "isla" de Gaztelugatxe y a ella se accede por un estrecho camino sobre el mar. Si ya desde lejos llama la atención la estampa, una vez estamos en el camino o en la propia isla todo mejora aún más: es precioso.

Festival Internacional de Cine de San Sebastián
En septiembre se celebra en San Sebastián este conocidísimo certamen cinematográfico. No importa si eres un cinéfilo o no, merece la pena dejarse caer por él ya que el espectáculo está garantizado. Es asombrosa la cantidad de personas que esperan horas y horas para ver a sus estrellas de cine favoritas, hacerse una foto o conseguir un autógrafo.

Guggenheim
Una de las paradas obligadas en Bilbao es este museo en el que son de admirar tanto sus obras de arte como su exterior, una fachada que simboliza un barco anclado a orillas del río Nervión. Yo por ejemplo no entré en el museo pero solo el hecho de ver desde cerca su fachada mereció la pena.

Hondarribia
En Guipúzcoa merece la pena visitar el casco histórico de la ciudad amurallada de Hondarribia. Recomiendo acceder a la ciudad por una de las dos puertas que antiguamente servían como entradas a la ciudad: la puerta de Santa María o la de San Nicolás. La ciudad no es muy grande por lo que se puede visitar en un día o incluso menos.

Iglesia de Santa María
La iglesia de Santa María, en San Sebastián, está levantada sobre una iglesia románica aunque en su decoración mezcla elementos propios de diferentes estilos arquitectónicos como el barroco, gótico o neoclásico. Actualmente se considera la iglesia más antigua de la ciudad.

Jazz
A los amantes del jazz les encantará asistir al Festival Internacional de Jazz que se celebra en Vitoria en el mes de julio. El festival lleva celebrándose 37 años y al parecer es un espectáculo único en el que intervienen grandes artistas como Jammie Cullum o The Vigil.

Laguardia
Laguardia, en Álava, está considerada como "la capital del vino" y este sobrenombre le viene gracias a sus numeroso viñedos, bodegas y a los excelentes caldos que se pueden catar en los restaurantes de la zona. Si te gusta el enoturismo tienes que hacer una parada obligada en esta localidad y visitar alguna de sus bodegas donde te explicarán el proceso de elaboración de sus vinos y donde podrás participar en una cata. Pero Laguardia es algo más que sus vinos, aquí podemos disfrutar de un extraordinario conjunto histórico monumental que cuenta con iglesias fortificadas, casas palaciegas, el Ayuntamiento...

Medieval
Pasear por el casco antiguo de Vitoria supone sumergirse en la época medieval ya que este es el estilo que predomina en las murallas, iglesias o palacios que podemos encontrar en el casco antiguo de la ciudad. El casco antiguo es muy muy bonito aunque a mí lo que más me gustó fue la catedral de Santa María, que le sirvió de inspiración a Ken Follett para escribir su famosa novela Un mundo sin fin.

Otxomaio
En la agenda cultual de Orduña, Vizcaya, no podía faltar una fiesta dedicada a la patrona de la ciudad, la Virgen de La Antigua. De esta forma, el 8 de mayo se rememora la aparición de la Virgen y la fiesta se prolonga hasta mediados de mayo con pasacalles, verbenas, conciertos... No puedo calificar esta fiesta ya que no tuve la ocasión de vivirla pero recuerdo que se anunciaba en numerosas tiendas, bares y otros establecimientos.

Pintxos
Junto con los vinos, los pintxos son la joya de la gastronomía vasca. Si vamos a un bar y pedimos un pintxo, nos servirán una pequeña rebanada de pan con una pequeña ración de comida. Existen variedades para todos los gustos: tortilla, chorizo, pescado... ¡Están muy ricos!

Quesos
En el País Vasco podemos encontrar 3 tipos de quesos diferentes con denominación de origen:
Idiazabal, Roncal y Ossau-Iraty. Yo me quedo con el de Idiazabal pero lo suyo es probar los 3 ya que son muy diferentes.

Romanticismo
La parte romántica de San Sebastián parece que nos transporta a la elegante Francia gracias a sus edificios, sus frondosos parques y jardines, sus concurridas avenidas peatonales y plazas... El Ayuntamiento se encuentra en esta zona de la ciudad y es un edificio inusual y muy llamativo. Si no recuerdo mal, los sábados se ofrecen visitas guiadas por unos 10€.

Safari
Para los amantes de los animales, participar en un safari de cetáceos puede suponer un hecho irrepetible. Si te gustan los animales, en especial los marinos, y prefieres verlos en su hábitat, en Vizcaya existe una expedición a bordo de un barco que te lleva mar a dentro para ver las diferentes especies de cetáceos que habitan en el golfo de Vizcaya.

Txakoli
Este vino blanco es único del País Vasco. Se pueden visitar numerosas bodegas abiertas al público donde tienen lugar degustaciones de las diferentes variedades pero también podemos probrarlo en cualquier bar o restaurante.

Urdaibai
En el golfo de Vizcaya se puede visitar la Reserva de la biosfera de Urdaibai, que cuenta con una gran diversidad paisajística: bosques, ríos, marismas, acantilados... Las playas de Laida y Laga se encuentran dentro de la reserva y son perfectas para echar un día de playa. Recomiendo la visita a la reserva al 100%, es una experiencia única para convivir con la naturaleza y ver de cerca una flora y fauna única.

Viento
El Peine del Viento, en San Sebastián, es otro de los monumentos claves del País Vasco. El conjunto de esculturas se encuentra a los pies del monte Igeldo, en uno de los extremos de la bahía de la Concha, y es el lugar perfecto para apreciar la fuerza del mar al chocar contra las rocas. Eso sí, no es difícil salir mojaditos así que ciudado con cámaras, móviles, etc.

Zurriola
Además de la playa de la Concha, San Sebastián también cuenta con una excelente playa como alternativa: la playa de Zurriola. Mientras que la playa de la Concha ofrece una estancia más tranquila, en la de Zurriola se celebran festivales, campeonatos y el surf es el deporte por excelencia.


Y hasta aquí os puedo contar sobre lo que yo conozco sobre el País Vasco. No recuerdo nada más para las letras que faltan, si alguien quiere aportar más lugares de interés, fiestas o platos gastronómicos para esas letras que lo deje en un comentario, ¡sería estupendo poder completar todo el abecedario!  Por supuesto que me he dejado muchas cositas en el tintero pero he añadido las que me parecen más interesantes y originales.

Aquí concluye nuestro repaso por el País Vasco, espero que lo hayáis disfrutado tanto como lo hice yo. ¡Nos leemos en la próxima!



viernes, 5 de diciembre de 2014

Estrasburgo se pone guapa por Navidad

En diciembre, Estrasburgo se pone sus mejores galas...

La ciudad francesa de Estrasburgo, Strasbourg, es conocida internacionalmente por ser la sede del Parlamento Europeo. Sin embargo, durante el mes de diciembre todo el protagonismo de la ciudad se lo lleva su mercado navideño: olor a pan de jengibre y vino caliente en las calles, frío, puestecitos de toda clase, decoraciones navideñas espectaculares, castañas asadas, nieve... Estrasburgo es una ciudad realmente bonita en cualquier época del año, pero sin duda su mercado navideño la convierte durante el mes de diciembre en la capital de la Navidad por excelencia. El mercado se despliega por toda la ciudad y se divide en diferentes zonas temáticas.
Estrasburgo, capital de la Navidad.


EL MERCADO:
Del 27 de noviembre al 31 de diciembre 2015

- El Christkindelsmärik (mercado del Niño Jesús) en la place Broglie.
Este es uno de los mercados principales y en él econtrarás de todo: regalos navideños, de decoración, gastronomía muy variada (los tradicionales crêpes, las "cabezas de negro", bretzels, choucroute, marron glacé... incluso algodón de azúcar), etc.



- Le marché de la Cathédrale (mercado de la catedral) en la place de la Cathédrale.
Este es el otro mercado principal de la ciudad. Se forma en uno de los laterales de la catedral, justo enfrente de la oficina de turismo. Aquí encontrarás más o menos lo mismo que en el Christkindelsmärik pero con el añadido de la espectacular catedral como telón de fondo. Dentro de la catedral tienen lugar conciertos de gospels, orquestas, coros, solistas...

- Le marché des délices de Noël d'Alsace en la place d'Austerlitz.
Este mercado es para ponerse las botas ya que en cada puesto se ofrecen degustaciones de los productos locales que se venden en ellos. En estos puestos hay de todo: quesos y foie de diferentes clases, frutos secos, vinos...
Recomendadísimo el mousse de foie grass alsacienne (mousse de foie gras alsaciano) que está riquísimo y muy bien de precio.

- Noël des enfants (el mercado de los niños). Dedicado especialmente a los más pequeños, este mercado ofrece cuentacuentos, talleres de manualidades, el encuentro con Papá Noel...

- Le Village du Partage (la aldea de la solidaridad) en la place Kléber.
Los puestecitos que encontrarás en esta plaza están todos dedicados a la solidaridad; en ellos se pueden comprar christmas y estampas y el dinero recaudado por cada asociación se destina a diferentes causas. Además, en esta misma plaza todo el protagonismo lo acapara el árbol de Navidad, espectacular. Antiguamente era tradición dejar en el árbol regalos para aquellas personas que no puediesen comprar nada a sus hijos en estas fechas. Actualmente no se dejan regalos pero se puede colaborar con las diferentes asociaciones que inundan la plaza. Por las noches, alrededor del árbol se cantan villancicos y puede participar todo el que se anime.

Además de sus mercados, Estrasburgo ofrece durante estas fechas otras muchas animaciones como una pista de patinaje, rutas guiadas para descubir la ciudad, una noria, espectáculos de luces y sonidos (como el son et lumières que tiene lugar en la fachada de la catedral o en la de la oficina de turismo), etc. Aquí os dejo el programa de 2016, el inconveniente es que no está en español pero más o menos informa sobre lo que ya os he contado.
Estrasburgo en Navidad


LO IMPRESCINDIBLE

catedral
El centro histórico de Estrasburgo, declarado Patrimonio de la Humanidad, es conocido en Francia como la Grande Île. Gracias a que el centro es peatonal, resulta muy cómodo pasear por sus calles y contemplar los diferentes puntos de interés de la ciudad. El centro merece una visita minuciosa por cada una de sus calles ya que cada casa esconde un detalle diferente a la anterior. La construcción de algunas de estas casas en madera oscura le dan al centro un cierto aire medieval que contrasta muchísimo con otras zonas de la ciudad que presentan un aire más moderno.
En el centro de la ciudad llama la atención la imponente catedral de la ciudad. Su estilo es mayoritariamente gótico y su torre, de 140 metros de altura, es la más alta de todas las de las catedrales del mundo. Prácticamente desde cualquier punto de la ciudad se puede divisar la torre rosada de la catedral, lo que es muy útil para tener siempre un punto de referencia para no perderse. En el interior lo más llamativo es el órgano, las vidrieras y el reloj astronómico del siglo XIX. En la misma plaza de la catedral, junto a la oficina de turismo, hay una casa del siglo XVI muy bonita: la maison Kammerzell. La place Kléber es uno de los puntos más animados de la ciudad. En diciembre acoge parte del mercado navideño de Estrasburgo, pero el resto del año está muy concurrida gracias a actuaciones callejeras, sus tiendas y sus cafés, etc.
Otro edificio realmente espectacular es el Palais Rohan. Este magnífico  palacio del siglo XVIII alberga en su interior tres museos: el de artes decorativas, el arqueológico y el de Bellas Artes. Yo el interior no lo visité pero la entrada costaba unos 5€.
Petite France
También merece una visita la llamada Petite France. En este barrio de la ciudad es donde se aglomeran los canales de la ciudad y donde se regula el canal del agua.
Esta parte de la ciudad tiene un encanto especial con sus calles adoquinadas, las casas de mandera a orillas de los canales, el bateau mouche que transporta a los turistas, las pequeñas embarcaciones... Es perfecto para dar un tranquilo paseo.

Parlamento Europeo

En la parte más moderna de la ciudad destacan el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa y el Palacio de los Derechos Humanos. El edifio del Parlamento es muy llamativo y está a orillas de un canal. Cerca del Parlamento podemos disfrutar, y descansar, en el parque más grande de Estrasburgo: el Parc de l'Orangerie. En este parque podemos descansar a orillas del lago pero también podemos visitar una especie de zoo donde cuidan de toda clase de mamíferos y, por supuesto, de las cigüeñas (símbolo nacional de Alsacia).

parc de l'Orangerie


GASTRONOMÍA

Cómo iban a faltar unas líneas dedicadas a la gastronomía alsaciana...
Sea diciembre, abril u agosto hay ciertos platos típicos de Alsacia que tenemos que probar en nuestra visita a Estrasburgo. Yo recomiendo especialmente un aperitivo, un plato principal, una bebida y un postrecito, todo ideal para la visita a Estrasburgo en los meses de más frío:

bretzels
Bretzels: estos aperitivos se comercializan en todo el mundo pero son originarios de esta región francesa y aquí los podemos probar de diferentes sabores: los originales, con queso, con chocolate o con azúcar. Eso sí, estamos acostumbrados a pequeños snacks pero la realidad es que son bastante grandes.


Choucroute: el plato estrella en Alsacia. Al parecer, la procedencia de este plato es un tanto polémica ya que los alsacianos lo reclaman como propio, los alemanes también lo atribuyen a su país y los polacos reivindican que este plato era parte de la alimentación básica de sus habitantes desde hace cientos de años. Sea como sea, hay que probarlo. El plato es una mezcla de col picada, patatas hervidas, salchichas y tocino. Es un plato bastante pesado la verdad, pero cuando hace frío se agradece.


vino caliente
Vino caliente (vin chaud): imprescindible para soportar el frío de Estrasburgo. En el mercado navideño hay numerosos puestecillos que venden estos caldos y es muy normal ver a locales y visitantes paseando por las calles mientras se calientan con estas bebidas. Los hay de todos tipos y con toda clase de especias. La fragancia de estos caldos perfuma toda la ciudad así que nos podemos hacer una idea de cómo van a saber...

Cabeza de negro (tête de nègre): los que sean tan golosos como yo no verán la hora de dejar de comer estos dulces. Se trata ni más ni menos que de un merengue recubierto de una fina capa de mantequilla que a su vez se recubre de chocolate negro, con leche o blanco... de ahí su nombre que, por cierto, ya causó cierta polémica xenófoba. Hay una variante, "cabeza de mulato", que se recubre de café. Yo solo le pongo un "pero" a estos dulces: están demasiado buenos y no llenan con lo cual comes y comes y comes...


Ahora que se va acercando la Navidad no hay mejor destino que Estrasburgo para vivir al 100% esta festividad. Si ya de por sí esta ciudad francesa es bonita en cualquier época del año, en el mes de diciembre es insuperable. Ya lo dice su eslogan "Estrasburgo, capital de la Navidad" y no exagera en nada. Yo tuve la gran oportunidad de pasar un fin de semana en Estrasburgo hace un par de años y, aunque la Navidad no sea la fiesta que más espero a lo largo del año, la verdad es que disfruté de lo lindo.

¡Hasta la próxima!

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viernes, 14 de noviembre de 2014

Córdoba: Patrimonio de la Humanidad

Como ya adelanté en la entrada anterior, este fin de semana me he dejado caer por Córdoba y me he llevado muy buen sabor de boca de la ciudad. Tengo que reconocer que lo que más me ha gustado de la ciudad ha sido su gastronomía, así que para ir abriendo el apetito ¿qué mejor que empezar por sus platos típicos?


GASTRONOMÍA

Lo que más predomina en Córdoba son las tabernas donde tapear y probar los diferentes platos que ofrece su cocina. Gracias a la huella que dejaron en la ciudad las diferentes civilizaciones que pasaron por aquí a lo largo de los siglos, la variedad de platos que podemos encontrar en Córdoba difícilmente se puede encontrar en otras ciudades españolas. De todos estos platos yo destacaría 4:


BERENJENAS CON MIEL
Tengo que reconocer que las berenjenas nunca han sido santo de mi devoción y de hecho no suelo comerlas. El primer día, en una de las tabernas en las que nos sentamos a reponer fuerzas, el camareo nos recomendó este plato (o tapa). Yo en un principio no mostré mucha ilusión por el plato pero mis amigas decidieron pedirlas para ir picando hasta que llegase el plato que habíamos pedido cada una. Llegaron las berenjenas y yo por no hacer el feo de no probarles cogí una, luego dos, luego tres... ¡y me las habría comido todas! Es un plato que recomiendo al 100% a todo el que visite la ciudad. El plato es sencillo: las berenjenas están fritas (o al menos crujientes) y rebosadas con miel. La mezcla de la berenjena y la miel hace que se aprecien los dos sabores pero de una forma muy suave.


SALMOREJO CORDOBÉS
En otras ciudades andaluzas también es típico el salmorejo como entrante. Esta crema fría de tomate se agradece, y mucho, con la calor. Se suele tomar especialmente en los meses de verano pero como este año parece que el verano nos va a acompañar hasta la entrada del invierno, todavía las tabernas y bares de la ciudad lo incluyen en su menú. El que yo probé estaba presentado con huevo y jamón en daditos.


FLAMENQUÍN CORDOBÉS
Como plato principal recomiendo el flamenquín de jamón. Todos, o casi todos, habremos probado alguna vez un flamenquín pero la verdad es que yo nunca había probado uno tan rico y tan casero: no hay dos iguales.



PASTEL CORDOBÉS
Estaba clarísimo que no me iba a ir de la ciudad sin haber probado su repostería así que, una vez, seguí la recomendación de los propios cordobeses y probé su "pastel cordobés". El pastel, muy rico, es una masa de hojaldre rellena con cabello de ángel y decorada con almendras y canela. Empalaga un poco, pero está muy bueno.



QUÉ VER

Como es natural, lo más visitado de Córdoba es su Mezquita-Catedral. En el exterior podemos darnos una vuelta por el el Patio de los Naranjos y contemplar la torre. Inicialmente en este patio predominaban las palmeras pero ahora solo encontraremos naranjos. La torre actual, que se contempla desde la autovía, está construida sobre el antiguo alminar de Abderramán III y en ella encontraremos campanas y la escultura de San Rafael, arcángel custodio de la ciudad. Junto a la torre está la Puerta del Perdón, que en época musulmana constituía la principal entrada a la mezquita. Una vez en el interior de la mezquita nos perderemos en un bosque de columnas y arcos blancos y rojos. También podremos contemplar otros tipos de arcos muy utilizados por los musulmanes en la época, así como preciosos elementos de decoración, pinturas, etc.
La entrada a la mezquita es algo cara, la verdad, ya que cuesta 8€ y no hay ningún tipo de reducción.
A pocos metros de la mezquita, se puede visitar también el Alcázar de los Reyes Cristianos. Este alcázar, junto con sus jardines, es una antigua fortaleza que sirvió a los Reyes Católicos de residencia durante casi una década. El interior del alcázar en sí no tiene mucho que ver aunque sí merece la pena subir a sus torres para obtener una preciosa panorámica de la mezquita de Córdoba, el Guadalquivir y el puente romano. A mí lo que más me gustó fueron los jardines, que me recordaron un poco a los jardines franceses como los del Palacio de Versalles: grandes fuentes, flores de muchos colores y de fondo el alcázar. En estos jardines también se puede ver una escultura que simboliza el encuentro entre los Reyes Católicos y Colón.
La entrada cuesta 4,5€ y para los estudiantes 2,25€.
Una vez visitado los dos grandes monumentos de la ciudad, es un buen momento para perderse por la judería. Entre sus calles puedes encontrar de todo: tiendas de recuerdos, tabernas, la sinagoga, la casa de Sefarad, un mercado de artesanía, etc. Para recorrer estas calles no hace falta mapa, lo mejor es descubrir todo su encanto por nosotros mismos. Para poner punto final a la visita del centro de la ciudad tenemos que pasar por debajo de la Puerta del puente para cruzar el Guadalquivir por el precioso puente romano. Una vez en la otra orilla queda una estampa muy bonita del recorrido del puente por el río y la Mezquita y el Alcázar de fondo.
puente romano y Mezquita-catedral

También podemos completar la visita a Córdoba paseando por los restos arqueológicos de Medina Azahara. Personalmente creo que ahora mismo no merece mucho la pena esta visita ya que gran parte del conjunto está de reformas y no se puede acceder a determinadas salas. En ningún sitio avisan de este cierre parcial al público así que ciudado de no llegar hasta allí, pagar por el bus que te acerca hasta el conjunto arqueológico y luego llevarse el palo de no poder visitar la parte más espectacular: el salón de Abd al-Rahman III, el pabellón central, las habitaciones anexas al salón de Abd al-Rahman III o gran parte de los jardines.
La entrada al museo y a la proyección es gratuita, el autobús que lleva desde el museo hasta el conjunto arqueológico cuesta 2,10€, la entrada en sí al conjunto es gratuita.
En este enlace podéis ver los horarios y tarifas de todos los monumentos de la ciudad y sus alrededores. Otras de la ciudades andaluzas que quedan cerca y que merecen también una visita, aunque más detallada que la de Córdoba, son Sevilla y Granada.

¡Espero que hayáis disfrutado de este paseito por Córdoba!